La Cámara de Diputados aprobó el martes por unanimidad el proyecto de Ley de Pesca y Acuicultura, respondiendo a insistentes pedidos del sector. La nueva legislación se estaba tramitando desde hace 14 años, tiempo durante el cual se mantuvo en vigencia la normativa aprobada en 1967.
La Cámara de Diputados aprobó el martes por unanimidad el proyecto de Ley de Pesca y Acuicultura, respondiendo a insistentes pedidos del sector. La nueva legislación se estaba tramitando desde hace 14 años, tiempo durante el cual se mantuvo en vigencia la normativa aprobada en 1967.
Con más de 40 años de antigüedad, el Decreto 221 ya no podía regir la actividad de los pescadores, acuicultores e industrias relacionadas.
El Gobierno brasileño espera que la entrada en vigor de la nueva Ley de Pesca y la creación del Ministerio de Pesca y Acuicultura ayuden a impulsar la actividad pesquera en todo el país.
“La creación del Ministerio de Pesca y Acuicultura va a significar la consolidación de las políticas de Estado de largo plazo para el potencial acuícola y pesquero brasileño, además de ser una demostración del compromiso del Gobierno con esa actividad”, dijo el titular de la Secretaría Especial de Acuicultura y Pesca (SEAP), Altemir Gregolin.
En el marco de la nueva legislación, los pescadores y los acuicultores son considerados como productores rurales, con lo cual tendrán derecho a obtener créditos rurales con acceso a recursos más económicos para financiar sus producciones.
Las empresas procesadoras de pescado también se beneficiarán con esas líneas de crédito.
La Ley incluye un capítulo sobre la acuicultura, industria que registra un crecimiento sostenido desde hace algunos años. Establece cinco clasificaciones dentro de la actividad: familiar, comercial, científica, ornamental y de recomposición ambiental. Además, unifica las normas para la cesión de áreas dedicadas al cultivo de pescado en aguas de todo Brasil.
Según Gregolin, "representará un gran avance" el hecho de que la nueva legislación traiga "un capítulo exclusivo para la acuicultura".
Por otra parte, el trabajo de confección o arreglo de redes u otros instrumentos, y el procesamiento de productos de la pesca artesanal comienzan a ser consideradas actividades de la pesca artesanal. Esto permitirá a los trabajadores -en su mayor parte, mujeres- tener derechos legales, como el seguro por veda pesquera.
En la Ley de Pesca y Acuicultura también se determinan los períodos de veda, los tamaños de captura, las áreas prohibidas o reservadas, el monitoreo, el control y la fiscalización. Asimismo, se especifica el tamaño de las embarcaciones artesanales e industriales, entre otros puntos.
El Plan Más Pesca y Acuicultura elaborado por el Gobierno prevé un aumento de alrededor del 40% de la producción actual de pescado hasta 2011.
Por Analia Murias
12/06/09
FIS.COM
