(FNM) Falsa alarma. Aquellos que alientan la esperanza de que se explore integralmente el petróleo y el gas offshore de la Argentina deberán esperar.
(FNM) Falsa alarma. Aquellos que alientan la esperanza de que se explore integralmente el petróleo y el gas offshore de la Argentina deberán esperar.
En efecto, así lo informó la agencia oficial Télam, después de conocerse una noticia aparentemente publicada por el diario Clarín, que recogieron medios nacionales e internacionales.
La noticia había caído bien en los círculos especializados en energía, ya que prometía acciones concretas para comenzar a ayudar a disminuir el déficit energético nacional a largo plazo, con la búsqueda de reservas de hidrocarburos en la plataforma continental argentina. Toda una apuesta al futuro.
La nota de Télam que publicamos ayer dice así:
“La empresa Energía Argentina Sociedad Anónima (ENARSA) “no ha realizado a la fecha ninguna convocatoria para la exploración de hidrocarburos en el Mar Argentino”, indicó el Ministerio de Planificación Federal, a través de un comunicado de prensa.
“ENARSA, como titular de las áreas off shore no concesionadas al momento de su creación, realizó un relevamiento pormenorizado del Mar Argentino, desde el límite con Uruguay hasta Tierra del Fuego, que incluyó (la exploración) sísmica 2D ampliada”, explicó Horacio Mizrahi, vocero del ministro Julio de Vido.
De esta manera, la empresa nacional de energía “cuenta con información sobre una superficie marítima de 320 mil kilómetros cuadrados”.
“A partir de la vigencia de Ley 26.741, por la cual el Estado Nacional recuperó 51% de las acciones de YPF, ENARSA trabaja en una alianza estratégica con YPF en la exploración off shore, a los efectos de lograr una sinergia entre ambas compañías que permita poner en valor el potencial hidrocarburífero de nuestra Plataforma Continental”, concluyó Mizrahi.
Con estas afirmaciones, el Gobierno salió al cruce de un artículo publicado por el diario Clarín respecto de una eventual convocatoria de ENARSA para buscar petróleo cerca de las Islas Malvinas.”
Aunque en realidad, leída con atención, la nota de Télam no desmiente totalmente que se vaya a iniciar la exploración, sino que puntualiza que lo hará ENARSA en asociación con YPF y no por licitación internacional como habría indicado, según Clarín, el Jefe de Gabinete de Ministros en su presentación al Congreso de la Nación.
Es conveniente aclarar que la superficie del llamado “Mar Argentino” (ya tal entidad no está definida oficialmente) es sumamente imprecisa. Podríamos, no obstante, acotar sus dimensiones en este caso a la Plataforma Continental que reclama Argentina, desde el límite con Uruguay hasta Ushuaia y en un primer cálculo muy grosero debe superar ampliamente los dos millones de kilómetros cuadrados, por lo que todavía quedarían más de un millón y medio de km cuadrados por explorar, por lo menos con técnicas de sísmica 2D, para ponerla en valor.
Debemos, no obstante, reparar en el hecho de que parte de esa plataforma continental que llamamos “Mar Argentino”, está ocupada actualmente por Gran Bretaña, país que ya está explorando en ella, abusando de su poderío económico, político y militar, lo que achica considerablemente la superficie que eventualmente podría explorar la alianza YPF-ENARSA.
Tampoco se tiene en cuenta en el cálculo de la superficie de la plataforma continental que nos pertenece (probable futuro límite del “Mar Argentino”), a la situada alrededor de las islas Georgias y Sandwich del Sur, ni la correspondiente a las islas Orcadas y Shetland del Sur, ni la que nace de la Península Antártica, lo que suma aproximadamente otros tres millones de kilómetros cuadrados más. (Ver mapa)
Lo concreto es que aquellos que ansían ver la exploración en busca de petróleo y gas en la plataforma continental reclamada por Argentina, sobre la cual tiene derechos irrefutables de soberanía, deberán esperar.
También deberán esperar un tiempo más los intereses argentinos en el mar, ya que un llamado de esas características no sólo movilizaría a la industria del petróleo, sino también a la industria naval, a los puertos, los servicios de apoyo, servicios logísticos, de seguridad, financieros, el desarrollo tecnológico y científico, por sólo nombrar algunos, y en definitiva al empleo de mano de obra especializada en la alta tecnología necesaria para explorar y explotar el petróleo y el gas en el mar.
01/08/12
FUNDACION NUESTROMAR

