De licitaciones, enroques navieros y remolcadores rusos usados

La semana próxima, posiblemente, se llamará a licitación para la concesión de la terminal 5, hoy a cargo de Bactssa (que podría volver a presentarse, sin la competencia de ninguno de los operadores del hinterland, es decir, APM Terminals, DP World, PSA o Ictsi). Desde la Administración General de Puertos (AGP) no descartan que sobrevengan impugnaciones sobre la compulsa.


La semana próxima, posiblemente, se llamará a licitación para la concesión de la terminal 5, hoy a cargo de Bactssa (que podría volver a presentarse, sin la competencia de ninguno de los operadores del hinterland, es decir, APM Terminals, DP World, PSA o Ictsi). Desde la Administración General de Puertos (AGP) no descartan que sobrevengan impugnaciones sobre la compulsa.

Por otra parte, es ya un hecho: entre enero y marzo, un poderoso enroque naviero sacudirá los muelles porteños, cuando la suiza MSC mude sus servicios a Exolgan, y la alemana Hamburg Süd haga lo propio en Terminales Río de la Plata. Para los operadores portuarios globales, y las líneas navieras, este cambio de fichas es cosa de todos los días. Papeleo. Pero para los operadores locales, los trabajadores y la cadena logística asociada, es lo más parecido a un tsunami.

El insomnio portuario no lo provocan ni la inflación ni Ganancias: lo provoca la continuidad o discontinuidad de los servicios navieros, y el volumen del comercio exterior.

Los trabajadores embarcados, en tanto, sí están preocupados por Ganancias. La semana última, durante la celebración del Día del Marino Mercante, organizada por Capitanes y el SOMU, el secretario general del primer gremio, Marcos Castro, despejó todo tipo de dudas: no claudicará en su reclamo por este tributo.

Las autoridades acompañaron la celebración. El empresario naval Horacio Tettamanti (que ya lleva dos años como subsecretario de Puertos y Vías Navegables) y el diputado Gastón Harispe (FPV) hablaron en primer y segundo lugar y defendieron el proyecto de ley para la promoción de la industria naval y la marina mercante, que señalan goza de “consensos” en el sector. Lleva un año en el Congreso y no tiene (posiblemente no tendrá), el dictamen de la comisión encargada de elevarlo al recinto para su tratamiento.

Castro, oficialista en su discurso, apoyó un proyecto de ley que defienda el sector. Con cintura, no nombró ni a Harispe ni a Tettamanti, aunque haya hablado después de ellos.

Raro el “consenso” que dicen tener. Más raro el “proyecto oficial” que dicen representar el tándem Tettamanti-Harispe: la semana pasada, el ministro de Defensa, Agustín Rossi, acordó la compra de cuatro remolcadores para la Armada. No en los astilleros argentinos. En Rusia. Por US$ 8 millones. No cada uno, los cuatro. Es decir, no son nuevos, son usados. E importados. Ninguna queja del tándem. Ni de su mesa de concertación. (Por Emiliano Galli; La nación)

11/12/14

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