Entregaron diplomas a cursantes y reconocimientos a los profesores que dictaron las clases. Testimonios de oficiales extranjeros.
Entregaron diplomas a cursantes y reconocimientos a los profesores que dictaron las clases. Testimonios de oficiales extranjeros.
BUENOS AIRES – 50 cursantes finalizaron el pasado viernes 3 de septiembre, la 21º edición del Curso de Navegación Antártica (Navantar) que organiza la Dirección de Educación Naval de la Armada Argentina (DIED).
Al curso asistieron representantes de las Armadas, Marinas Mercantes y profesionales vinculados al quehacer antártico del país, la región y el mundo.
El acto de clausura fue presidido por el vicerrector del Instituto Universitario Naval, contralmirante retirado Rafael Fuentes y Arballo, acompañado por el jefe del Servicio de Hidrografía Naval, contralmirante Roque Di Vincenzo; el director de la Escuela de Ciencias del Mar, capitán de navío retirado Juan Ignacio de Abelleyra; y el director del curso 2010, capitán de navío Guillermo Palet.
También estuvieron presentes el secretario ejecutivo del Sistema del Tratado Antártico, Manfred Reinke; el director del Instituto Nacional Antártico, Mariano Mémoli; el presidente del Centro de Capitanes de Ultramar y Oficiales de la Marina Mercante, capitán de ultramar Marcos Ricardo Castro; y el comandante Antártico de Ejército, coronel Víctor Hugo Figueroa; cómo así también agregados de distintos países entre otras autoridades.
En la ocasión, el vicerrector del Instituto Universitario Naval expresó: “Este curso generador de conductas para incentivar el ejercicio de la seguridad náutica y de la protección del medio ambiente tan sensible cumplió su objetivo si todos los asistentes quedaron convencidos de la importancia de la aplicación individual de su capacidad profesional en el planeamiento y ejecución de operaciones en la antártida”.
Asimismo, el contralmirante Fuentes y Arballo agradeció el apoyo que en 21 años se le otorgó al curso tanto a las instituciones como así también a las personas que dedicadas al quehacer antártico “dieron desinteresadamente su tiempo y trabajo para transmitir conocimiento y experiencias personales en el mar que jerarquizan la currícula académica de este curso”, concluyó.
En este sentido, el conocimiento, el adiestramiento y la experiencia minimizarán los riesgos náuticos en un escenario donde el clima, la condición glaciológica condicionan el desarrollo de las operaciones.
Por este motivo, el cursante adquiere el conocimiento para poder operar en la Antártida en forma que sea “apta desde el punto de vista ambiental de forma tal que el hombre produzca la menor huella posible de su accionar en la Antártida y se mantenga y conserve como un lugar de Paz, cooperación y un lugar de investigación científica”, expresó el director de Navantar 2010, capitán Palet.
Testimonios de los cursantes
Durante el acto, el capitán de corbeta de la Real Armada Española, José Barón Touriño, dijo: “Navegué en la Antártida en el buque [de investigación oceanográfico] ‘Hespérides’, lo cual me permite decir que el curso es realmente completo y que los conferenciantes son los mejores que nos podían dar las conferencias en cada uno de los temas tratados.”
Por su parte, el teniente primero Juan Carlos Uribe Uribe de la Armada de Chile, oficial de Cubierta y Operaciones del transporte “Aquiles”, explicó que una de las misiones del buque es ir al continente blanco; por ello “en el curso se aprende desde una óptica diferente. Todos vemos la Antártica de distinta forma, pero con un mismo fin, que sea un continente limpio, que se mantenga con el tiempo y que todas las naciones apoyen esa gestión.”
También, el teniente Asad Farhaat de la Armada de la India afirmó: “La riqueza de la experiencia de haber operado en la Antártida que ha ganado la Argentina ante quienes se encuentran presentes aquí, realmente es incomparable con el resto del mundo. Esto se puede saber por el hecho de que muchos expertos que se encuentran aquí han llevado a cabo campañas antes de que muchos de nosotros naciéramos.”
Argentinos en la Antártida
En el siglo XIX los primeros navegantes fueron foqueros. Sin embargo, un hecho determinante ocurrió en 1903 cuando la corbeta ARA “Uruguay” realizó el rescate en los hielos antárticos a la expedición científica del sueco Otto Nordenskjöld y al año siguiente se establecieron las instalaciones de la base Orcadas. Desde entonces la actividad antártica argentina es continua e ininterrumpida.
Las Fuerzas Armadas cumplen la función de concretar todo lo concerniente al ámbito logístico que esta establecido en el plan anual antártico que desarrolla la Dirección Nacional del Antártico dependiente del Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y culto.
Año tras año, se concurre a la Antártida para relevar a las dotaciones que invernan, se realiza el abastecimiento de víveres y materiales necesarios para su estadía, se efectúa periódicamente mantenimiento a las viviendas así como todo lo necesario para el desarrollo de la actividad científica en el continente antártico. Actualmente hay 6 bases permanentes y otras tantas temporales. También hay refugios y campamentos aprovechados por los científicos para realizar sus tareas.
En este sentido, la Armada Argentina históricamente cuenta con los servicios de buques aptos para la tarea; “en particular desde 1954 cuando incorpora el rompehielos ARA San Martín que junto al buque transporte ARA Bahía Aguirre realizaron 30 campañas”, relató el capitán Palet. Posteriormente, en la década del 80 ambas unidades se reemplazaron por el rompehielos ARA Almirante Irizar y el buque polar Bahía Paraíso.
El panorama de la actividad antártica cambió a partir de 1961 cuando entró en vigencia el Tratado Antártico. Para entonces a la experiencia y presencia “fue necesario profundizar en el conocimiento y en la teoría” dijo el capitán Palet y agregó: ”queremos que aquellos que operen en la Antártida tripulando los buques lo hagan con un conocimiento cabal de toda la responsabilidad que implica hacerlo en el marco del sistema del Tratado antártico”.
Con estos antecedentes el curso de Navegación Antártica se puso en marcha hace 21 años siendo los pioneros los capitanes de navío Vicente Manuel Federici y Manuel Picaso que lo impulsaron y estuvieron a cargo por 19 años.
Tarea que fue encomendada a “los más prestigiosos expositores de la Argentina y cada uno en el área específica que expone tiene un aval otorgado por décadas de experiencia antártica”, señaló el actual director del curso. Y a esta actividad se suma que en la actualidad, la comunidad internacional esta pensando poner en vigor un código polar que incluirá una capacitación especial para poder ser oficial de cubierta o capitán de buques que vayan a la Antártida.
Por este motivo, se redobla la misión que en estos 21 años lleva el curso formando y enseñando a los marinos oficiales para poder operar en la Antártida.
10/09/10
GACETA MARINERA
