No fue esta semana ni la que pasó, sino la que viene, que llegará la naviera a Mar del Plata.

No fue esta semana ni la que pasó, sino la que viene, que llegará la naviera a Mar del Plata.

La realidad (otra vez) se encargó de desmentir lo dicho por el presidente del Consorcio Portuario. Inquietudes por el costo del servicio. ¿Podrá entrar o salir del puerto en horario nocturno?

El buque portacontenedores Maruba Aconcagua no llegó la semana pasada a levantar la carga pesquera abandonada por Maersk y Hamburg el mes pasado, tal como lo anunció el funcionario doble comando –también es concejal por el kirchnerismo en la ciudad– cuando se anunció en la Subsecretaría de Puertos de la Nación el acuerdo que reestablecía la ruta hacia los mercados internacionales.

Tampoco el barco de 167 metros de eslora y 28 de manga arribó, ni lo hará, esta semana, complicando los planes de los empresarios pesqueros que debían agilizar la carga y poder cumplir con sus clientes internacionales, de modo de poder ampliar los stocks disponibles a poco más de un mes para Semana Santa.

Pese al silencio reinante en las propias dependencias del Consorcio Portuario y en la naviera Maruba, se pudo saber que el martes hubo una reunión en la empresa Terminal de Contenedores 2 (TC2), comandada por Emilio Bustamante –miembro del Directorio del Consorcio en representación de los permisionarios–, donde el arribo del buque de Maruba comenzó a tener vestigios de realidad.

Del encuentro participaron diferentes empresarios pesqueros, todos necesitados, algunos más que otros, de encontrar una solución alternativa a tener que mandar sus contenedores por camiones, servicio que eleva sus costos de manera considerable.

“El barco estaría entrando la semana que viene; posiblemente el día jueves”, anunciaron en la reunión y abrieron el paraguas que para Pezzati siempre está cerrado. Pasaron tres semanas desde el anuncio oficial de la entrada en escena de Maruba. Haciendo gala de su habitual falta de realismo, Pezzati le pifió por dos a la llegada del buque. Si eso no es padecer de optimismo sin fundamentos… ¿qué es?

La UTE que conforma TC2 ha invertido mucho dinero en acondicionar una plazoleta de contenedores para darle servicio a Hamburg y Maersk, las navieras en fuga hacia la fruta rionegrina. Por lo visto, mantiene su lugar preponderante para mover los contenedores hacia el Aconcagua, con la fuerza de la cooperativa de estibaje de la familia Chamusca.

Pero más allá de la certeza de su arribo, todavía los empresarios pesqueros mantienen varias incógnitas. Una de ellas, la principal, es el costo del servicio de flete. Según dijeron en la reunión, el Maruba Aconcagua completaría la ruta hasta Río Grande do Sul, aunque algunos prefieren bajar la carga en Buenos Aires. Consultadas fuentes de la naviera, el costo sigue siendo analizado por estas horas.

También hay otra cuestión que falta resolver. Una de las exigencias de Maruba para ingresar a puerto de Mar del Plata es que la Prefectura le permita ingresar o egresar en horario nocturno, algo que desde hace varios años, dada la situación de emergencia del canal secundario, no ocurre.

Por estos días hubo sondeos entre miembros de la Fuerza, los prácticos del puerto y las autoridades del Consorcio para evaluar la solicitud, aunque muchos consideran que es un requisito difícil de cumplir.

Confirmada la nula rentabilidad que tendrá el servicio –la misma que denunciaron Maersk y Hamburg o incluso más, ya que el Aconcagua será un buque requerido que sólo vendrá a Mar del Plata–, Maruba quiere mejorar la logística y permanecer en el puerto el menor tiempo posible.

Por último habrá que ver cuál es la demanda real del servicio de flete marítimo. El Aconcagua tiene capacidad para 1.050 teus, pero se duda que siquiera alcance a partir con la mitad de la carga completa.
Por Roberto Garrone / Fotos de Diego Izquierdo

25/02/10
REVISTA PUERTO

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