Clarin.com corrió a bordo del barco de la Armada Argentina la segunda competencia de la Rolex Cup, en Punta del Este.
Clarin.com corrió a bordo del barco de la Armada Argentina la segunda competencia de la Rolex Cup, en Punta del Este.
Es el barco más rápido del país, nadie lo duda. El Fortuna III, un velero de 50 pies diseñado por Germán Frers, pudo hoy contra el pronóstico de vientos muy suaves y logró imponerse en el agua a casi 80 barcos que largaron en la segunda regata del Circuito Atlántico Sur.
Luego, en tiempos corregidos por el rating de cada barco, los veleros como el Fortuna III suelen pagar el precio de su altísima performance, como pasó hoy en la regata que ganó en el mar pero que lo dejó varios puestos atrás en los tiempos corregidos.
Clarin.com navegó las dos horas de la regata junto a su tripulación de 16 personas, la mayoría de la Armada y otros invitados de clubes náuticos argentinos.
La segunda regata del Circuito Atlántico Sur "Rolex Cup" arrancó con un cambio fundamental: por los vientos excesivamente suaves, los organizadores decidieron cambiar el plan original de dos regatas del tipo barlovento/sotavento. En este tipo de competencias, los barcos deben recorrer un circuito entre dos boyas, ubicadas una exactamente contra el viento, y la segunda en la dirección opuesta.
Como ese tipo de regata obliga a un alto numero de maniobras y los barcos navegan muy juntos y se quitan el viento uno a otros, la comisión de regatas decidió cambiar el recorrido por otro del tipo "marcas fijas", que partió desde la zona del puerto de Punta del Este y se extendió (en ida y regreso) hasta Punta Ballenas, en Solanas. En total, los barcos recorrieron unos 18 kilómetros, o, como se mide la distancia en náutica, unas 8 millas marinas.
El Fortuna III no en vano es el barco que todos los demás veleros miran como referencia obligada a la hora de definir una estrategia o, simplemente, admirar su forma de navegar. Partió a las 13 desde una buena posición para aprovechar el escaso viento de la Bahía de Maldonado, y rápidamente se puso en primera posición, lugar que mantuvo hasta la llegada.
Aunque no fue una regata exigente en términos de cambios de velas, la escasez de viento hizo que se notara más la capacidad táctica de cada barco: ganan, obviamente, los que mejor equipo tienen. En este tipo de regatas, los veleros de punta tienen entre su tripulación a responsables tácticos, de navegación, proeles y timoneles que corren en las grandes ligas de Europa. Es el caso del Fortuna III.
Como barco, este velero es una verdadera máquina de navegar, equipado no solo con los mejores instrumentales, maniobras y velas, sino con un diseño y construcción totalmente en fibra de carbono, lo que lo vuelve extremadamente veloz.
La regata obligó a los barcos a superar tres boyas hasta la primera mitad de la carrera, y luego realizar el trayecto inverso, con tiempos que para el barco de punta rondaron las dos horas 15 minutos y para los últimos en llegar, las cuatro horas. De todos modos, cada velero corre no solo en referencia a su serie, sino que tiene un rating que le permite compensar su tiempo en el agua con el tiempo final, en función de la antigüedad, tipo de velas, tipo de embarcación y otras medidas que tienden a homogeneizar las condiciones de la competencia.
22/01/09
CLARIN

