Cientos de científicos instan al primer ministro Stephen Harper a que se abstenga de reducir las protecciones para los hábitats de peces, porque consideran que esa medida podría perjudicar a especies en peligro y empañar el prestigio internacional de Canadá.
Cientos de científicos instan al primer ministro Stephen Harper a que se abstenga de reducir las protecciones para los hábitats de peces, porque consideran que esa medida podría perjudicar a especies en peligro y empañar el prestigio internacional de Canadá.
Hace unos días, 625 científicos prominentes enviaron una carta a Harper en la que le manifiestan su oposición al intento del Gobierno de ablandar las normas para la protección de los hábitats en la Ley de Pesca.
“Sería una acción muy poco inteligente, que puede poner en peligro muchos stocks importantes de peces y los lagos, estuarios y ríos que los albergan”, dice la carta, de acuerdo con lo informado por The Canadian Press. “Lo instamos a dejar de lado esta iniciativa.”
Los cambios entrarían en el presupuesto de esta semana, y se corresponden con los planes del Gobierno conservador para erradicar las barreras para el desarrollo industrial. La información que se filtró de un borrador de la propuesta mostraba el deseo del Gobierno de eliminar las disposiciones para el hábitat que figuran en la Ley, algo que para algunos podría debilitar los controles gubernamentales para proteger el ambiente.
“Si ése será el anuncio, veremos algunos de los científicos más importantes del país unidos a los grupos ecologistas y al pueblo nativo en los piquetes”, dijo David Schindler, profesor de ecología de la Universidad de Alberta. “Me dijeron que podemos esperar un recorte de cada ley ambiental si este Gobierno sigue en este camino.”
La redacción propuesta en el borrador incluía exenciones que permiten actividades que podrían perjudicar a peces de valor, según Victoria Times Colonist.
Otto Langer, un biólogo pesquero retirado del ámbito federal que publicó la información interna que se filtró, sugirió que la estrategia propuesta podría estar dirigida, en parte, a ayudar a Enbridge Inc, dado que la compañía planea construir una tubería para transporte de combustible. Este proyecto, que cuenta con un fuerte respaldo del Gobierno de Harper, atravesaría cientos de ríos y arroyos en camino a Kitimat, Columbia Británica.
Los científicos que firman la carta, entre los que hay ecologistas importantes y expertos acuáticos, critican con dureza el aparente plan oficial de aplicar protección a los hábitats de peces sólo en “pesquerías de valor económico, cultural y ecológico”.
“Eso no tiene sentido -escribieron-. Todas las especies tienen valor ecológico.”
El ministro de Medioambiente, Peter Kent, manifestó recientemente su inquietud sobre la legitimación de los “cambios que todavía no se especificaron”. No obstante, pidió a los autores de la carta que esperen a que el ministro de Pesca, Keith Ashfield, presente los cambios, en lugar de reaccionar por especulaciones “exageradas”.
“La Ley de Evaluación Ambiental se aplica al hábitat de los peces”, afirmó Kent. “Puedo asegurarles: No habrá recortes o cambios negativos para el cumplimiento o la implementación [de la ley]”.
Ashfield asevera que las políticas vigentes van demasiado lejos y están bajo revisión estricta para reflejar mejor “las prioridades” de los canadienses. Desde su despacho, calificaron las normas “desenfocadas e indiscriminadas” como un problema “sistémico”.
“Estamos revisando las políticas para garantizar que no vayan más allá de los objetivos de conservación pretendidos”, dijo la vocera de Ashfield, Erin Filliter.
Schindler recalcó que la Ley de Pesca es considerada la medida de protección ambiental más sólida de Canadá.
“La redacción de la Ley de Pesca está bien tal como está, simplemente hay que hacerla cumplir así”, enfatizó.
La Sociedad Canadiense para la Ecología y la Evolución, una organización que reúne a más de mil ecologistas y biólogos evolutivos de todo Canadá, también hizo pública su oposición a que se debilite la Ley de Pesca.
Por Natalia Real
26/03/12
FIS.COM
