Científicos de universidad marplatenses detectaron una nueva especie de chucho

Científicos de universidad marplatenses detectaron una nueva especie de chucho

Se trata de Myliobatis ridens. Su existencia pudo ser confirmada por el DNA Barcoding, que permitió, como si fuera una huella digital, identificar como única la secuencia del gen COI, del ADN mitocondrial.

Se trata de Myliobatis ridens. Su existencia pudo ser confirmada por el DNA Barcoding, que permitió, como si fuera una huella digital, identificar como única la secuencia del gen COI, del ADN mitocondrial.

Científicos del grupo de investigación “Biotaxonomía Morfológica y Molecular de Peces” (Bimope), del Instituto de Investigaciones Marinas y Costeras (UNMdP/Conicet) detectaron una nueva especie de chucho en el Mar Argentino, utilizando la herramienta del código de barras genético.

El grupo, dirigido por el doctor Juan Martín Díaz de Astarloa, comprobó la existencia de esta especie a la que denominó Myliobatis ridens.

“Durante muchos años se pensaba que había una sola especie de chucho del género Myliobatis en las costas de Argentina. El chucho tiene la particularidad de poseer un aguijón en su cola que es bastante peligroso cuando accidentalmente se pisa al pez porque instintivamente clava el aguijón que como es aserrado cuesta sacarlo sin dañar la piel” contó Díaz de Astarloa.

La nueva especie se diferencia de la otra especie de chucho por diversos caracteres morfológicos como “la forma de la cabeza, la posición de los ojos, la anchura de su boca y su forma particular, las características del clásper de los machos (órgano copulador), entre otros” enumeró.

Si bien el grupo trabajó durante dos años en el proceso del descubrimiento, hacía más de 6 que se sospechaba la existencia de una nueva especie.

“Lo fundamental es que pudo ser confirmada la existencia de esta especie por el DNA Barcoding, es decir el Código de Barras Genético, que permitió, como si fuera una huella digital, identificar como única la secuencia del gen COI, del ADN mitocondrial” explicó el científico. Y agregó: “el Código de Barras ha sido una herramienta valiosa para el descubrimiento de una nueva especie para la ciencia. En el trabajo de la descripción no sólo se detallaron todas las características que define a esta nueva especie, sino que además se puso como característica unica la secuencia mitocondrial del gen COI (citocromo oxidasa subunidad1) que forma parte de la descripción”.

La especie ha sido registrada desde las costas del sur de Brasil, Uruguay y norte Argentina, como también en áreas estuarinas como la bahía de Samborombón. Es comúnmente encontrada entre los 5 y 15 m de profundidad.

“Trabajamos en Bahía Samborombón, ya que parte del material fue allí colectado y en las aguas adyacentes a la boca de la laguna costera Mar Chiquita, donde tenemos muestreos regulares y también allí fueron colectados ejemplares” explicó el director del grupo.

Los investigadores Natalia Ruocco, Luis Lucifora, Juan Martín Díaz de Astarloa, Ezequiel Mabragaña y Sergio Delpiani elaboraron un trabajo denominado “La morfología y el DNA Barcoding revelan una nueva especie de chucho en el Atlántico Sur”, que fue enviado para su consideración a la revista científica especializada Zoological Studies.

Desde París

Astarloa comentó detalles de este descubrimiento a LA CAPITAL, desde París, donde se encuentra trabajando con la colección de peces del Museo Nacional de Historia Natural. Llegó después de haber participado del Primer Congreso Mundial de Fish BOL en Corea del Sur (una de las campañas mundiales de iBOL dedicada al Barcoding de los peces).

“En París, mi trabajo es examinar desde el punto de vista morfológico los especímenes allí conservados, como también los ejemplares tipo de varias especies que hay en nuestro país. Los ejemplares tipo son ejemplares de referencia sobre los cuales los investigadores basaron sus estudios para describir nuevas especies” definió.

“Un ejemplo es el ‘dorado’ pez de agua dulce de importante valor comercial, que pertenece al género Salminus y que está en nuestro río Paraná. Los tipos de varias especies de este género se encuentran aquí en París” agregó.

En ese sentido especificó que los estudios morfológicos incluyen “proporciones corporales y conteo de número de radios de las aletas o escamas del cuerpo que permiten diferenciar una especie de otra. Estas características luego son corroboradas con estudios moleculares del DNA Barcoding cuando tenemos la posibilidad de colectar ejemplares frescos de la especie y de los cuales se extraen muestras de tejido”.

“La experiencia es magnífica, porque la colección de peces del Museo es una de las más grandes del mundo en cantidad de ejemplares conservados, y por los ejemplares tipo existentes” valoró.

06/08/12

LA CAPITAL (Mar del Plata)

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