Cepa advierte que hay problemas de costos y de mercados en la pesca

La industria pesquera argentina afronta complicaciones cada vez más serias por la caída de precios y de demanda de productos en el exterior.

La industria pesquera argentina afronta complicaciones cada vez más serias por la caída de precios y de demanda de productos en el exterior.

Costos cada vez más altos, inseguridad jurídica respecto de hechos que se desarrollan con una reglamentación y se evalúan con otros parámetros, precios internacionales que se caen y una demanda que retrocede. Por si las dificultades biológicas y de administración no fueran suficientes, la industria pesquera de todo el país afronta ahora nuevas complicaciones en materia de costos y de mercados.

Por esa razón el Consejo de Empresas Pesqueras Argentinas viene advirtiendo respecto de la necesidad de encontrarle soluciones a una situación que poco a poco va adquiriendo una mayor complejidad y que ya está perjudicando de manera concreta la rentabilidad de muchas empresas.

"En los últimos años se puso todo el énfasis en discutir acerca del estado de los recursos y de la forma administrarlos. Nosotros pensamos que el camino a seguir al respecto consiste en ejercer un control eficaz y lograr un gran acuerdo ético entre todos los sectores de la producción, el trabajo y la administración para que haya un estricto cumplimiento de las normas", sostuvo el presidente de Cepa, Oscar Fortunato.

Pero al margen de los problemas vinculados al manejo de las pesquerías, la industria atraviesa en la actualidad por una situación delicada, producto de un contexto internacional cada vez menos favorable para que las compañías del sector.

"Notamos que es cada vez más necesario buscar una solución integral", le dijo Fortunato a LA CAPITAL, asegurando que éste es el momento de "preocuparse" y de "discutir sin apasionamientos y cuanto antes" una serie de temas que "si no se atacan a tiempo" podrían adquirir una dimensión mucho más grave.

La feria internacional de Bruselas -una de las más importantes del mundo para el sector- acaba de concluir hace algunos días. Y los empresarios y operadores que participaron de ella pudieron constatar allí que el contexto internacional se presenta cada vez menos auspicioso para la Argentina.

Dos de los principales productos que ofrece el país -el langostino y el calamar- tienen precios cada vez más bajos y sustitutos cada vez más competitivos.

Y ahora la merluza y todo el pescado de escama -que se mostraba al margen de ese fenómeno- parece estar entrando en el mismo camino. Los precios empiezan a bajar, la demanda también y para peor, todo esto sucede en un contexto de fuerte aumento de costos internos.

Fortunato, que hasta hace pocos meses tenía a su cargo la Subsecretaría de Actividades Pesqueras de la provincia de Buenos Aires, hizo notar que ni bien arrancó 2008, desde varios sectores de la industria se vaticinaban problemas a causa de la delicada situación biológica de la merluza.

Pero hoy, las amenazas más urgentes no parecen provenir del mar.

"Estoy de acuerdo con entidades como Cedepesca o la Asociación de Capitanes que vienen señalando que con las medidas de manejo del recurso no alcanza y que hay que diseñar una solución integral. Estoy plenamente de acuerdo con ellos porque tal como sucede con otras actividades económicas y productivas del país, la pesca tiene hoy serios problemas de control de capturas, costos y de mercados", explicó.

Los primeros productos en sufrir pérdidas de precios y de mercados fueron el langostino y el calamar y ahora esa caída está afectando a los peces blancos como la merluza, la corvina o el abadejo.

Esto ya perjudica claramente la ecuación económica de muchas empresas integradas que hasta ahora podían compensar con las ventas pescados y productos de pescado blanco , lo que dejaban de ganar con los crustáceos y moluscos.

Pero "hoy el problema es generalizado por lo que se hace necesario analizar al sector de un modo completo. Tenemos que aportar a nuestra autoridades nacionales y provinciales datos de la situación de costos y mercados para así, sobre los problemas que afectan a la ecuación económica de todas las empresas pesqueras, puedan diseñar una política de exportación para que la pesca argentina siga siendo competitiva en mercados en donde hoy hay menos precios y demanda", sostuvo Fortunato.

Según dijo, la industria pesquera argentina "ya demostró que es muy competitiva y sabe hacer las cosas bien" y, como prueba de ello subrayó que que el sector exporta actualmente a unos 108 países.

Pero sostuvo que para que esto siga siendo así, hay que "estabilizar las cosas" y encontrar soluciones.

"Solamente si se analiza a la actividad desde un punto de vista integral se va a poder mantener la actividad en todo el país y, en especial, en Mar del Plata. Hay problemas concretos y hay que preocuparse por resolverlos. Sabemos que la Subsecretaría de Pesca de la Nación y que las administraciones provinciales, fundamentalmente Buenos Aires y Chubut están trabajando en eso, para encontrar soluciones antes del conflicto. Cepa y otras cámaras les hicieron saber su preocupación a las autoridades y entiendo que los sindicatos también lo han hecho. Creemos que debe haber un plan para estabilizar a la actividad y mejorar la política de mercados de todo el sector pesquero nacional. Desde Cepa estamos dispuestos a reunirnos cuantas veces haga falta con las autoridades, para acercar nuestros trabajos y colaborar en el diseño de todo lo que haga falta para mejorar la situación", sostuvo Fortunato.

06/05/08
LA CAPITAL

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