Buscan a un joven bahiense que desapareció en Puerto Pirámides

(Bahía Blanca). La Prefectura Naval, con asiento en Puerto Madryn, desplegó un amplio operativo para tratar de dar con Emanuel Giandón, quien buceaba junto a otras personas, todas domiciliadas en nuestra ciudad. 
 

(Bahía Blanca). La Prefectura Naval, con asiento en Puerto Madryn, desplegó un amplio operativo para tratar de dar con Emanuel Giandón, quien buceaba junto a otras personas, todas domiciliadas en nuestra ciudad. 
 

Hasta anoche no se tenían novedades del paradero de un joven bahiense que permanece desaparecido desde el último sábado, cuando junto a otras personas, todas domiciliadas en nuestra ciudad, se encontraban practicando buceo deportivo en la zona de Puerto Pirámides.
    
Fuentes oficiales identificaron a la víctima como Emanuel Giandón, de 28 años de edad.
    
El hecho se habría desencadenado en horas de la tarde, cuando un grupo integrado por ocho personas pertenecientes a una escuela de buceo de Bahía Blanca se dirigió a bordo de tres embarcaciones hacia la zona denominada como El Barco, a unos mil metros de la lobería.
    
Todos se sumergieron a unos 23 metros de profundidad y luego de un tiempo fueron regresando de a poco a los gomones en los que navegaron, aunque Giandón nunca volvió a la superficie.
   
Ante la imposibilidad de hallarlo, se dio rápido aviso a la Prefectura Naval Argentina que montó un operativo de búsqueda, hasta anoche con resultados negativos.
    
El jefe de la división Operaciones de la Prefectura Naval con asiento en Puerto Madryn, prefecto principal Mario Lesik, señaló que tomaron conocimiento del accidente alrededor de las 20.30 del sábado último.
    
"De inmediato arbitramos los medios para dirigirnos a la zona y se comenzó la búsqueda, aunque no se logró hallarlo antes de que anocheciera, lo que nos obligó a replegarnos hacia el puerto", explicó el vocero en diálogo telefónico con "La Nueva Provincia".
    
Indicó que, pese a la situación, se decidió que zarpara el guardacostas "Martín García", el que arribó al lugar de la desaparición en las primeras horas de la víspera.
    
"También se sumó un avión con asiento en Comodoro Rivadavia, el que coordinó la búsqueda con las unidades de superficie, es decir, con el guardacostas y los semirrígidos", dijo Lesik.

Mal tiempo
Varios buzos se sumergieron para inspeccionar el lugar del accidente, aunque las condiciones climáticas obligaron a suspender la actividad.
    
"Se estuvieron haciendo inmersiones con profesionales de Prefectura y algunos civiles que trabajan en la zona, pero en horas de la tarde debieron suspenderse debido al fuerte viento reinante. Se prevé que mañana (por hoy), alrededor de las 6, estaría mejorando", comentó el prefecto principal.
    
Mencionó que de acuerdo con averiguaciones practicadas, Giandón pertenece a un grupo de buzos deportivos que concurren anualmente al lugar para practicar la actividad luego de la partida de las ballenas.
    
Tras asegurar que por el momento no se puede establecer las causas del hecho, agregó que al momento de la desaparición las condiciones climáticas para el buceo eran "las adecuadas".
    
"No se sabe lo que pudo haber ocurrido. Hemos alertado a la gente de guardafauna de la lobería, con la esperanza de que el joven pudiera haber llegado a la costa", expresó Lesik y destacó que se están agotando todas las instancias para hallar al buzo.
    
"La esperanza –acotó el informante– es lo último que se pierde y rogamos a Dios que haya podido llegar a algún lado y lo encontremos".
    
Por el caso se iniciaron actuaciones sumariales caratuladas como desaparición de persona, con intervención del Juzgado Federal de Primera Instancia de Rawson.

"No es peligroso para alguien con experiencia"
Eloy Sena, instructor bahiense de la escuela de buceo Abismo y con más de 40 años de experiencia, estuvo practicando esa actividad días atrás en la zona del accidente, a la que calificó como no "peligrosa" para alguien con la debida experiencia y capacitación.
    
"El Barco es un lugar que está cerca de la lobería y es un sitio de aguas profundas, de entre 30 y 32 metros con marea alta", comentó ayer el hombre al ser consultado por este diario.
   
 Se trata de una enorme laja con un alero que encierra uno de los puntos más ricos en fauna de la zona y lugar común para la práctica de buceo.
   
"Es una formación rocosa que sobresale y al mirarla parece la proa de un barco, por eso su denominación. En los costados está lleno de pedrales que no son peligrosos", dijo Sena.
    
Añadió que se trata de un sitio de agua limpia y bastante alejado de la costa y que allí siempre bajan parejas de buzos.
    
Cuando se le preguntó sobre qué pudo haber ocurrido con Giandón, explicó que puede que el compañero no notara "nada extraño, no notara su desaparición" y opinó que "no creo que se trate de un enganche y no es una zona como para que lleguen los sedales de pesca. Tampoco las corrientes son muy fuertes".
    
Luego, aclaró Sena, que a dicha profundidad el comportamiento del aire es distinto, "se pone denso y cuesta más respirarlo. Si uno no tiene experiencia puede llegar a asustarse debido a que el aire llega pesado y hay que hacer fuerza para respirar".
    
Teorizando al respecto, sostuvo que el joven bahiense pudo haber desesperado por la falta de aire.
    
"Hay que ver el equipamiento que llevaba, porque a ese lugar se debe ir con un chaleco de compensación y un manómetro para controlar la cantidad del aire. También le pudo haber sobrevenido una narcosis nitrogénica, lo que comúnmente se llama como borrachera de las profundidades", terminó diciendo.

01/02/10
LA NUEVA PROVINCIA

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