Buque oceanográfico encuentra pocas señales del petróleo derramado (Golfo de México)

(FNM) Científicos embarcados en un buque de investigación estadounidense comenzaron una campaña de búsqueda de las elusivas señales de petróleo presentes debajo de las aguas superficiales del Golfo de México, en lo que tildaron jocosamente “Operación Dipstick”, en referencia a la varilla medidora de aceite de los automóviles.

(FNM) Científicos embarcados en un buque de investigación estadounidense comenzaron una campaña de búsqueda de las elusivas señales de petróleo presentes debajo de las aguas superficiales del Golfo de México, en lo que tildaron jocosamente “Operación Dipstick”, en referencia a la varilla medidora de aceite de los automóviles.

En medio del debate entre científicos acerca de la cantidad de petróleo remanente en las aguas como consecuencia del masivo derrame de petróleo de la British Petroleum, el buque realiza un relevamiento circular alrededor del pozo Macondo, ubicado a unas 40 millas al sudeste de la boca del Río Misisipi.

El petróleo no es visible en la superficie, pero a partir de la reapertura de la pesca, muchos se preguntan cómo afectará el petróleo a la presente temporada de captura de peces, camarones y ostras, y cuáles serán los efectos de largo plazo sobre la vida marina.

Los 35 tripulantes del “PISCES”, buque operado por la NOAA, iniciaron el día 18 una campaña de tres semanas, para la recolección de muestras de aguas y su estudio, en busca de los niveles de presencia de hidrocarburos y del consumo de oxígeno que podría indicar su presencia. “Estamos buscando hidrocarburos para ver cómo van cambiando las condiciones en la zona profunda de la columna de agua”, explicó el viernes el jefe científico de la campaña, Tom Weber. “Desde que el pozo fue obturado, no hemos visto gran cosa”.

BP y el gobierno han dicho que desde el 15 de julio, fecha en la que se instaló un tapón sobre la cabeza del pozo, no se ha filtrado petróleo al Golfo. Desde entonces, el pozo ha sido obturado con barros de perforación y cemento. Para septiembre, se espera concluir con la perforación del pozo de alivio, que proporcionaría la solución definitiva del caso.

Siguiendo un patrón de navegación radial respecto del pozo, el “PISCES” recoge alrededor de 50 muestras de agua diarias. Algunas son procesadas en el laboratorio químico de a bordo, y otras trasladadas en lanchas a los laboratorios de la NOAA en tierra. Próximamente se instalará a bordo un fluorómetro de mayor sensibilidad, para la detección de hidrocarburos en agua por medio de radiación ultravioleta.

¿Cuánto?
Hasta el momento, los científicos sólo han encontrado pequeños “bolsones” de oxígeno disuelto alrededor del pozo Macondo. Según ellos, esto es una indicación de que los microbios consumidores de petróleo han estado trabajando.

El “PISCES”, de 64 metros de eslora, es uno de los diez barcos –independientes, enviados por el gobierno o contratados por BP-, que buscan señales de hidrocarburos en las aguas del Golfo.

Cuánto hay todavía, es una cuestión “caliente”. En un informe de agosto, la NOAA estimó en 4.9 millones la cantidad de barriles derramada desde la explosión del pozo ocurrida el 20 de abril. El informe agregaba que las tres cuartas partes de esa cantidad habían sido recuperadas, disueltas o consumidas por bacterias.

Sin embargo, la semana pasada oceanógrafos de  Woods Hole Oceanographic Institution sostuvieron que el derrame dejó una extensa pluma de hidrocarburos en las aguas profundas del Golfo, y que esos químicos podrían permanecer allí por algún tiempo.

Cuando los investigadores de Woods Hole encontraron la pluma, en junio, se demostró que las gotas de petróleo subsuperficiales no estaban siendo tan fácilmente degradadas por los microbios como algunos habían especulado.

En otros informes, investigadores de la Universidad de Georgia dijeron que alrededor del 75% del petróleo derramado del pozo de Macondo, todavía estaba al acecho debajo de la superficie del Golfo, constituyendo una amenaza para el ecosistema.

A pesar de ello, la titular de la NOAA dijo ante periodistas en un reportaje desarrollado la semana pasada en la localidad de Venice, Luisiana, que el gobierno se mantiene en las cifras que se habían dado a conocer y que dieron origen a la disputa.

“Creemos que esos valores siguen siendo los más precisos disponibles”, afirmó Jane Lubchenco, agregando que serían refinados a medida que se fueran obteniendo nuevos datos.

Al respecto, Weber explicó que los datos obtenidos por el “PISCES” serán precisamente un aporte al trabajo del gobierno para afinar las estimaciones sobre el derrame.

Adaptado al español por NUESTROMAR. Fuentes: Khaleej Times y Maritime News; 23/08/10

25/08/10
NUESTROMAR

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