(FNM) El año de Francia en Brasil está involucrando a cerca de 600 empresas en acuerdos comerciales de gran porte, como el suministro de un tren de alta gama para vincular San Pablo con Río de Janeiro, un emprendimiento de 10.300 millones.
(FNM) El año de Francia en Brasil está involucrando a cerca de 600 empresas en acuerdos comerciales de gran porte, como el suministro de un tren de alta gama para vincular San Pablo con Río de Janeiro, un emprendimiento de 10.300 millones.
Pero nada podrá tener el brillo político y económico de los resultados de los acuerdos bilaterales cerrados desde diciembre, con la máxima discreción posible, en el sector de Defensa.
Entre submarinos convencionales, tecnología de casco para buques del mismo tipo pero de propulsión nuclear, modernización de misiles, provisión de helicópteros pesados, más la construcción de un astillero y de una sofisticada base naval, la factura alcanza los 9.800 millones de euros.
Sumando las compras ya existentes, por valor de 560 millones, para la provisión de 12 cargueros medianos y del reequipamiento electrónico de ocho aviones P-3 (el primero voló el día 29 de abril en Getafe, España), y de acuerdos puntuales considerados secretos – la creación de nuevos misiles de tres tipos diferentes-, el total de las transacciones supera los 12.000 millones de euros.
Sarkozy y Lula firmaron hace cinco meses un acuerdo de cooperación que abarca por lo menos una decena de proyectos conjuntos.
El programa más ambicioso está en el área del Comando de la Armada. De acuerdo con el ministro de Defensa, Nelson Jobim, se comprarán cuatro submarinos convencionales diesel – eléctricos de la clase “Scorpene”, de astilleros DCNS – Cherburgo-, y también los conocimientos avanzados para la ejecución de cascos de una nave del mismo tipo pero dotados de propulsión nuclear. La Armada domina el ciclo de combustible atómico y la ingeniería de reactores.
Adaptado al español por NUESTROMAR. Fuente: Portos e navios; 12/05/09
13/05/09
NUESTROMAR
