(FNM) La industria naval presiona a Petrobras para incluir una fórmula de reajuste en los contratos de construcción de barcos de apoyo offshore.
(FNM) La industria naval presiona a Petrobras para incluir una fórmula de reajuste en los contratos de construcción de barcos de apoyo offshore.
La propuesta, formalizada en una carta de Sinaval, entidad que reúne a los astilleros, es que la fórmula comience a aplicarse en la licitación para el arriendo de los barcos destinados a instalar y recoger tuberías flexibles del fondo del mar. El plazo final para la entrega de propuestas en esa licitación es el día 27. La expectativa del mercado es que Petrobras contrate siete embarcaciones por un valor total estimado en US$ 2.000 millones.
Los astilleros proponen que de ser adoptada, la propuesta tenga vigencia para otras licitaciones, dijo una fuente del Sindicato Nacional de la Industria de la Construcción y Reparación Naval y Offshore (Sinaval). La fórmula de reajuste considera la inflación y se aplicaría para la parte nacional de bienes y servicios de los barcos.
La propuesta surge en momentos en que la industria naval está presionada por aumentos de costos y por huelgas en los astilleros de Niterói (RJ).
Sinaval se reunió ayer para discutir la paralización en dos astilleros de Niterói: Enaval y STX OSV. Los trabajadores piden reajustes del 8% más un aumento del 2% en la productividad, dijo Edson Rocha, secretario general del Sindicato de Metalúrgicos de Niterói e Itaboraí.
El pedido de reajuste es el doble del Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) de mayo de 2011 a mayo de 2012, que fue del 4,86%. Los empleados quieren también un ticket de comidas de R$ 250, lo que equivale a un 66% por encima de la media del mercado.
Un ejecutivo del sector explicó que los contratos de construcción de barcos offshore no acostumbran a tener mecanismos para cubrir eventuales aumentos de costos no previstos en los contratos. En la práctica los precios se fijan en dólares, el astillero recibe 20% por adelantado y financia el 80%.
Una vez en etapa de operación de los barcos, en contratos de arrendamiento de ocho años, una parte también se fija en dólares y otra se ata al real y se ajusta anualmente por el INPC y el IGP-DI.
Los astilleros quieren aplicar una mecanismo similar para los barcos que instalan y recogen ductos flexibles, y que se conocen en la jerga como buques tipo PLSV (Pipe Laying Support Vessel).
La licitación de Petrobras prevé la construcción en Brasil de nuevas embarcaciones PLSV con índices de nacionalización que comienzan en un 40% y llegan hasta el 50%. Quienes hacen las propuestas son las empresas de navegación, que contratan los proyectos de construcción con los astilleros.
Petrobras no informó a las empresas el número de buques que pretende contratar, pero en el mercado se habla de siete unidades. Considerando un valor medio de US$ 300 millones por embarcación, se llega a un total de USD 2.100 millones para todo el paquete.
La licitación fue dividida en dos lotes de barcos para operar en aguas con profundidades de hasta 3.000 metros. El primer lote es para contratar “uno o más” PLSVs con capacidad mínima de tensionamiento de 550 toneladas. El otro lote prevé contratar “uno o más” PLSVs con capacidad mínima de tensionamiento de 650 toneladas.
Una fuente dijo que el primer barco tendrá que entregarse 42 meses después de la firma del contrato. De ser cierto, los contratos serían firmados antes de fin del corriente año, lo que significa que los barcos comenzarían a entregarse en 2016. “Es difícil poner un precio hoy para entregar de aquí a tres años y medio. Es diferente con una entrega a dos años, en que el astillero termina asumiendo algunos riesgos”, dijo un ejecutivo, agregando que la inclusión de una fórmula de reajuste tornaría el precio más realista y competitivo. En ausencia de esa cláusula, la tendencia será a que el astillero aumente el precio, para protegerse de incrementos de costos más allá de los previstos.
Ya existen buques PLSV operando en Brasil, pero solamente dos fueron construidos en el país a partir de “joint ventures” entre las empresas DOF y Technip.
En 2011, Petrobras convocó a otra licitación para PLSVs y terminó contratando la construcción en el exterior, pues no había espacio disponible en los astilleros nacionales. Consultada sobre el tema, la empresa Petrobras declinó pronunciarse.
Adaptado al español por NUESTROMAR. Fuentes: Valor y Portos e navios; 12/07/12
13/07/12
FUNDACIÓN NUESTROMAR
