La empresa Navantia ha botado en los astilleros gaditanos de San Fernando y Puerto Real dos patrulleras que en los próximos meses serán entregadas a Venezuela.
La empresa Navantia ha botado en los astilleros gaditanos de San Fernando y Puerto Real dos patrulleras que en los próximos meses serán entregadas a Venezuela.
Cádiz, 25 jun (EFE).- Según han informado fuentes de la empresa, el bautizado en Puerto Real es el "Caribe", la primera de las cuatro patrulleras de vigilancia oceánica que Venezuela firmó con Navantia en 2005.
La madrina de la botadura de este barco fue la esposa del jefe del Ejército de Tierra de Venezuela, Dinorah Villasmil de Mata.
Esta patrullera, que cuenta con 98,9 metros de eslora, 2.200 toneladas de desplazamiento y puede alcanzar una velocidad de 25 nudos, irá destinada a la vigilancia del tráfico marino y de la zona económica exclusiva, así como a la defensa de la superficie y la guerra electrónica pasiva.
En el astillero La Carraca de San Fernando fue botada la patrullera "Naiguatá", amadrinado por Alma Pura Blanco de Padrón, esposa del almirante de la misión venezolana en Cádiz.
Este barco tiene 79,9 metros de eslora, 1.500 toneladas de desplazamiento y alcanza los 22 nudos de velocidad.
La "Naiguatá" se destinará a la protección de las costas venezolanas, a la vigilancia del tráfico marino, al control de la polución marina y a la lucha contra el contrabando y el tráfico de drogas, al tiempo que prestará asistencia a otros barcos.
Las dos patrulleras serán entregadas definitivamente a la flota venezolana a mediados del próximo año.
Miembros de la misión naval de Venezuela y altos cargos de la Armada de este país estuvieron presentes en ambos actos junto a los trabajadores de los astilleros y autoridades civiles españolas, entre ellos el subdelegado del Gobierno en Cádiz, Sebastián Saucedo, o el delegado en Cádiz de la Junta de Andalucía, Gabriel Almagro.
25/06/09
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