La 62ª edición de la Comisión Ballenera Internacional finaliza sin acuerdo en Marruecos
La 62ª edición de la Comisión Ballenera Internacional finaliza sin acuerdo en Marruecos
Más de 200.000 ballenas azules vivían en los mares alrededor de la Antártida hace un siglo. Hoy se estima que no sobreviven más de 2.300 ejemplares. Su futuro es incierto después de que los delegados de los 88 países miembros de la Comisión Ballenera Internacional (CBI) hayan fracasado en la búsqueda de un acuerdo consensuado.
La organización ecologista WWF expresaba su desconfianza ante un posible acuerdo entre países a favor y en contra de la caza de ballenas. En palabras de Wendy Elliot, responsable del Programa de Especies de WWF Internacional: “WWF está muy decepcionada con el desarrollo de esta reunión. Una vez más los gobiernos han antepuesto la política a la ciencia, lo que compromete la credibilidad de la CBI y su capacidad para tomar decisiones importantes que beneficien la conservación de las ballenas”.
Así esta ONG nos recuerda que más de 30.000 ballenas han muerto desde que se puso en marcha la prohibición de la caza de cetáceos en 1982. Ahora, casi 30 años después, se pretende abrir la veda a la caza comercial de ballenas en el Océano Antártico en un acuerdo que incluiría cuotas de captura para dos especies de ballenas catalogadas como ‘amenazadas’ en la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) como son el rorcual común y la ballena de Sei.
Se calcula que en la actualidad se sacrifican en aras de la ciencia 1.500 ejemplares de ballena cada año. Cazarlas legalmente alrededor de la Antártida y otros lugares durante 10 años a cambio de una disminución gradual en el número de muertos es la base de la reclamación de Japón, Islandia y Noruega. "Capturas pequeñas", si se suavizaba la prohibición es el proyecto ahora dejado en stand by.
Frente a este anuncio, Greenpeace ha pedido que se mejore la propuesta, ya que levantar la moratoria, aun con cuotas bajas, puede acabar con estos mamíferos marinos en unos años. Por eso, la organización ecologista demanda que el acuerdo final de la reunión sea proteger a las ballenas y no a quienes las cazan.
Así, la ONG se opone a cualquier tipo de caza comercial de cetáceos y pide que en esta reunión la CBI se modernice para convertirse en un organismo que de una vez por todas proteja a estos grandes mamíferos. Más aún en un año como este en el que celebramos el Año Internacional para la Diversidad Biológica, una oportunidad única, agrega Greenpeace, para transformar la CBI, y eliminar de manera progresiva la caza comercial que aún queda. La próxima cita, dentro de un año.
92 ballenas varadas en Cabo Verde
Entre tanto, el martes pasado comprobábamos de nuevo cómo casi un centenar de ballenas piloto aparecían varadas en las costas del archipiélago de Cabo Verde. Concretamente 50 ejemplares acabaron en la playa Coqueiro, en la isla de Santiago y 42 más en la isla Sal.
Voluntarios y autoridades locales intentaron devolverlas al mar desde el pasado domingo cuando fueron detectadas rumbo a las mortales arenas. Finalmente sus esfuerzos no impidieron que perecieran.
Un portavoz del Ministro de Medio Ambiente caboverdiano ha afirmado que probablemente las causas del ‘suicidio colectivo’ de ballenas no se conocerán y recordó que en 1947 ocurrió un hecho similar.
Por Martín Expósito
24/06/10
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