Las felicitaciones del jefe de la formación naval, contraalmirante Cristián de la Maza.
Las felicitaciones del jefe de la formación naval, contraalmirante Cristián de la Maza.
"El Mercurio" vivió las horas previas y el desarrollo de la Revista Naval, que requirió semanas de preparación, a bordo del buque insignia de la Escuadra.
FRAGATA WILLIAMS.- La tradición de las marinas del mundo dice que cuando se realiza una tarea en forma impecable se dan las felicitaciones con el código naval de Bravo-Zulu; es decir, "bien hecho".
Y ese fue el mensaje que envió el comandante en jefe de la Escuadra Nacional, contraalmirante Cristián de la Maza -que estuvo al mando del desfile a bordo de la fragata FF-19 "Almirante Williams"-, a todos los participantes de la Revista Naval del Bicentenario.
"El público que nos vino a ver fue muy impresionante y muy motivador para las tripulaciones que participaron.
– ¿Cuál fue nuestro balance?
Todo salió perfecto y acabo de dar el Bravo-Zulu a nuestras tripulaciones", dijo De la Maza al terminar el desfile.
Las palabras del jefe de la Escuadra resumieron el trabajo de varias semanas que realizaron los tripulantes de los buques de la Armada, las mismas que zarparon 24 horas antes del desfile para permanecer a la rada.
– La "Williams" fue una de las primeras en salir bajo los sones de la canción de Los Piratas del Caribe. Siguiendo otra tradición naval, cada comandante puede elegir una canción para las maniobras en puerto, las que transmiten ruidosamente por parlantes.
– La "Lynch", por ejemplo, zarpa con el sonido de gaitas escocesas, y
– la "Cochrane", con una "ochentera" melodía de Tina Turner.
La previa se vivió tranquilamente en la fragata insignia, con sus tripulantes leyendo la prensa, viendo televisión en los casinos, hablando por celular con sus familiares y acostándose temprano.
El capitán de navío Raúl Villegas, comandante de fragata, fue claro en señalar que este lunes nada podía salir mal.
"Nosotros llevamos al jefe de la Escuadra y tenemos el honor de encabezar el desfile.
En la Armada todos somos profesionales y entendemos la relevancia de la fecha… Esta maniobra requirió de mucha preparación.
Nada se hace bien sin práctica. Además, tenemos un buque de varios millones de dólares, que es de todos los chilenos y lo tenemos que cuidar", dijo.
A las 06:30 horas se tocó la diana en la fragata "Williams" y los marinos procedieron a desayunar. Huevos revueltos, café, té, pan hecho en la panadería del buque y avena. A mediodía hubo un pequeño lunch, y algunos comieron un sándwich.
De ahí a la cubierta de vuelo de la fragata a una ceremonia patriótica por el Bicentenario y luego todos a sus puestos, vestidos con su uniforme de gala, al igual que el buque que lucía completamente engalanado.
Tras reunirse a las afueras de la bahía de Valparaíso y navegar en formación con los buques chilenos y extranjeros, a las 12:00 horas de ayer la fragata se enfiló hacia la costa, y exactamente a las 12:20 horas se acercó a 3.700 yardas (más de tres kilómetros) desde el sur, al buque escuela "Esmeralda".
En cubierta, unos 80 integrantes de su tripulación se pusieron a estribor para rendir honores. A los dos kilómetros los aviones de la FACh comenzaron a zumbar, mientras en el puente de mando el capitán Villegas emitía órdenes cortas de navegación: "Rumbo 1-0-0… ¡vamos!".
Frente al buque escuela y al grito de "¡Viva!", los marinos en formación sacaron sus gorros y gritaron "¡Chile!".
Coordinación en inglés y una mujer entre los tripulantes
La coordinación de 26 buques de seis nacionalidades no es fácil, pero la presencia de buques británicos y de tradición naval de ese país facilitó las comunicaciones para las maniobras. De hecho, todas las órdenes de navegación fueron transmitidas en inglés, incluso a la fragata brasileña.
La única excepción fue la patrullera argentina "Mantilla", que pertenece al servicio de guardacostas y no opera con la Armada del vecino país.
En la revista naval participó además a bordo de la "Williams" la teniente primero Claudia González Larenas, doctora y la primera mujer médico que tiene la Escuadra y única mujer dentro de 270 tripulantes. Sobre su relación con sus pares hombres afirma que su trabajo se hace fácil "porque el marino se caracteriza por ser caballero y, aunque hay mucha broma de por medio, uno se integra y comparte como cualquier otro".
Por Patricio González Cabrera
21/09/10
EL MERCURIO

