El verdadero potencial de la anchoveta peruana no está en la harina de pescado, sino como alimento para las personas y como parte de la cadena alimenticia del océano, según investigadores canadienses y peruanos.
El verdadero potencial de la anchoveta peruana no está en la harina de pescado, sino como alimento para las personas y como parte de la cadena alimenticia del océano, según investigadores canadienses y peruanos.
La anchoveta es el mayor recurso pesquero del mundo, con desembarques anuales de entre 5 y 10 millones de toneladas métricas. Genera hasta un tercio del suministro mundial de harina. Pero un nuevo estudio revela que la mayor parte de los ingresos y el empleo provienen de la producción de productos del mar para el consumo humano directo.
“La anchoveta representa más del 80% en peso de los desembarques peruanos, pero sólo es responsable del 31% de los ingresos del sector”, señala Villy Christensen, profesor del Centro de Pesca de la Universidad de Columbia Británica. “No ha estado a la altura de su verdadero valor económico, ya que casi toda se utiliza para aceite o harina de pescado de bajo valor.”
Mientras tanto, la industria de la harina de pescado genera sólo USD 1.100 millones o el 31% de los ingresos. Del mismo modo, de todos los puestos de trabajo respaldados por la pesca en Perú, más del 80% son parte de la industria de productos del mar. Los detalles del estudio se publicaron en la edición actual de la revista Marine Policy.
Christensen y sus colegas del Centro para la Sostenibilidad Ambiental (CSA) de la Universidad Cayetano Heredia de Perú calcularon el impacto económico de la anchoveta y otras pesquerías peruanas. Y descubrieron que los pescadores artesanales, mayoristas, mercados y restaurantes generan USD 2.400 millones por año, o el 69% de los ingresos totales.
“Las regulaciones peruanas actuales sólo permiten que la anchoveta capturada por barcos pequeños se destine al consumo humano, obligando a que la mayoría de los desembarques se exporten como harina de pescado”, explica Patricia Majluf, directora y líder peruana del proyecto del CSA.
“Hay muchos más beneficios económicos y en seguridad alimentaria para Perú si se canaliza la pesca para el consumo humano”, añade Majluf, quien lanzó una campaña en 2006 para alentar a los chefs peruanos a incorporar la anchoveta en sus menús. “Tenemos que reformar nuestras leyes para permitir que la pesca de anchoveta alcance su pleno potencial económico.”
14/11/13
FIS.COM

