Alivio en Fincatieri: Carnival ordenó la construcción de dos nuevos cruceros

(FNM) El precio favorable habría sido el factor clave en la decisión de la naviera.

(FNM) El precio favorable habría sido el factor clave en la decisión de la naviera.

Gran alivio se respiraba el jueves en Fincatieri luego de la decisión de Carnival, de ordenar la construcción en el astillero estatal italiano, de otros dos buques de crucero de un arqueo de 139.000, que se incorporarán a su marca “Princess”.

Los detalles de la orden de construcción deben finalizarse aún, pero las partes ya han firmado un memorándum de entendimiento. La decisión de Carnival a favor de construir en Italia fue producto de meses de negociaciones y estudio. El gigante estadounidense del negocio de cruceros, ha estado buscando trabajosamente obtener un precio que tenga sentido, dados el peso de las presiones sobre sus operaciones y sus balances.

Y todo indica que obtuvo lo que buscaba. Tal como lo hizo notar el “supremo” de Carnival, Micky Arison, el precio de compra de los buques ordenados a Fincantieri a fines del año pasado fueron “realmente buenos”. Era muy poco probable conseguir ofertas por precios menores.

Estimaciones iniciales ubican el precio total por las dos unidades en el orden de u$s 1.500 millones, aunque muy probablemente resulte finalmente algo inferior. Además, Carnival espera aprovechar los créditos italianos para financiación de exportaciones para los dos buques, que tendrán capacidad para 3.600 pasajeros, y serán entregados en los años 2013 y 2014.

Si bien no se ha tomado aún la decisión acerca de cuál de los astilleros de Fincantieri será asignado para la obras –lo que probablemente se defina cuando se confirme el acuerdo-, las facilidades de Monfalcone aparecerían como las más apropiadas para las construcción de buques de esas dimensiones. Otras plantas podrían utilizarse para la construcción de algunas de las secciones de las naves.

Para un Fincantieri crecientemente desesperado, las órdenes proveen trabajo vital para sus astilleros, al tiempo que confirman la capacidad del constructor italiano para batallar exitosamente por la obtención de nuevos trabajos, aun cuando la crisis continúa. También afloja la creciente presión sobre su administración y sobre el gobierno, en momentos  de menguantes construcciones que han ocasionado masivos despidos alrededor de la compañía.

Después de un sequía de dos años, Fincantieri obtuvo ahora la construcción de los tres mayores buques de cruceros, si bien es cierto de su cliente por largos años Carnival, superando la dura competencia de Meyer Werft, para el caso de estas dos últimas naves.

Tal como remarcó Giuseppe Bono, CEO de la compañía, hay potencial para aspirar todavía a más, dado que los nuevos buques de Princess son prototipos, a los que podrían continuar otros gemelos más adelante. Esta perspectiva ayudaría a disminuir la tensa relación existente entre la conducción de Fincantieri y sus gremios.

Arison por su parte, espera que eso ocurra, tal como lo hizo notar puntualmente el mes pasado en Venecia, durante la botadura del “COSTA DELIZIOSA”. Sostuvo entonces, que para que Fincantieri obtuviera el contrato sería necesario asegurar una relación estable entre los sectores de la empresa y el trabajo.

Mientras tanto, los líderes del sector metalmecánico en Fincantieri celebraron la orden de construcción. En palabras del secretario nacional del principal sindicato Fiom-Cgil, Giorgio Cremaschi, la decisión es “un reconocimiento al valor, capacidad productiva, inteligencia y competitividad de sus trabajadores”. 

Ellos también respiran aliviados. Así lo demostró el propio Cremaschi, quien afirmó que “estas nuevas órdenes de construcción son importantes para el futuro industrial de Fincantieri, y para reducir las suspensiones temporarias que, tal como la empresa había señalado antes de estas noticias, podrían haber impactado a 1.600 trabajadores para fin de año, cifra que representa casi una quinta parte de la fuerza laboral”.

El dirigente agregó que “estas órdenes no serán suficientes, particularmente en relación con Palermo, Castellammare di Stabia y otras plantas que están sufriendo la falta de trabajo. Para ellos, el gobierno deberá hacer algo, cumpliendo lo que ha prometido en numerosas ocasiones pero que aún no ha cumplido, mediante la aprobación de órdenes para la construcción de obras públicas”.

Hizo referencias a “demoras inaceptables” en acciones gubernamentales largamente prometidas, e insistió en que el gobierno debe adoptar las decisiones necesarias para proveer trabajo a la industria de la construcción naval.
Por John McLaughlin

Adaptado al español por NUESTROMAR. Fuente: Lloyd´s List; 19/02/10

26/02/10
NUESTROMAR

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