El cetáceo apareció ayer, a la altura del Faro Recalada (Monte Hermoso). Medía poco más de dos metros y medio. Unos turistas pudieron devolverlo al mar antes de que interviniera Prefectura.
El cetáceo apareció ayer, a la altura del Faro Recalada (Monte Hermoso). Medía poco más de dos metros y medio. Unos turistas pudieron devolverlo al mar antes de que interviniera Prefectura.
Una vez que fui informado sobre esta aparición por la secretaría de Turismo, me dirigí hacia el lugar y recorrí toda la zona para verificar que la ballena no hubiera regresado a la costa", dijo ayer Vicente Di Martino, director del Museo de Ciencias Naturales de Monte Hermoso, quien señaló que para ese entonces, los turistas ya la habían devuelto mar.
Se trató de una aparición tan sorpresiva como fugaz, puesto que los presentes actuaron de inmediato: mantuvieron con humedad al animal, lo liberaron (estaba varado) y lo regresaron al mar.
"Este cetáceo es de la familia Fin y no suele aparecer frecuentemente por esta zona, aunque hace poco se encontró una ballena muerta en cercanías de La Farola, en Pehuén Co, y fue enterrada por los guardaparques de nuestra Reserva Provincial", comentó Di Martino.
También indicó que la manera correcta de devolver una ballena al mar es colocando una manta húmeda sobre su cuerpo y haciéndola rotar media vuelta, o a lo sumo una vuelta, y por supuesto, manteniéndola hidratada.
"Luego, se lo empuja con esa manta hacia el mar, o simplemente, se espera a que crezca la marea, y se irá sola", agregó.
Ante estos casos, dI Martino encomendó llamar a la Prefectura, dado que muchas veces la gente quiere ayudar pero al no saber cómo puede causar un severo daño.
"Atan al lobo marino o la ballena de la cola para regresarlo al mar, pero con este sistema dislocan la columna vertebral y pueden provocar una muerte segura. Estamos hablando de animales de mucho peso", sostuvo.
Prefectura recibió un llamado de un anónimo a las 8.55 y a las 9.10, cuando personal de este cuerpo llegó en camioneta al lugar, la ballena ya estaba mar adentro.
"Por lo general, hablo desde mi experiencia, si se trata de una ballena que quedó varada, simplemente se va y en el caso de estar herida, es muy difícil poder curarla. Tendríamos que acudir a un veterinario de animales exóticos del zoológico de Bahía Blanca", señaló Di Martino.
El caso de las ballenas, orcas, franciscanas y delfines, es muy distinto al de los lobos marinos ya que tienen la movilidad en tierra suficiente para volver al mar. "Cuando un lobo marino no lo hace, por algo es, o está enfermo o vino a morir a la costa, en ese caso no hay que molestarlos" concluyó.
Se estima que la ballena pudo haberse perdido luego de la fuerte tormenta del jueves por la noche y que terminó varada en las costas montehermoseñas hasta que apareció un grupo de turistas que cumplió con la acción del … verano.
En detalles
El Fin es el segundo cetáceo más grande después de la ballena azul, puede llegar a medir hasta 27 metros. Su rostro es estrecho en forma de "V", y tiene una pequeña aleta dorsal en forma de hoz, que casi nunca despliega en el buceo.
La pigmentación de su cuerpo es gris plateada oscura en el dorso con la parte ventral blanca.
Mientras que los machos alcanzan la madurez sexual a los 6 o 7 años, con una longitud de 19 metros, las hembras maduran a los 7 u 8 años con un largo de 20 metros. La gestación dura aproximadamente 11 meses y la cría al nacer mide 7 metros y pesa cerca de 1,5 toneladas.
Su alimentación se basa en zooplancton, especialmente krill, que consume en zonas circumpolares, aunque también se alimenta de pequeños peces y calamares.
Alcanza velocidades de natación de hasta 30 kilómetros por hora, bucea a profundidades de más de 230 metros y suele emerger oblicuamente sacando primero la cabeza.
Por lo general se observan en pares de madre con su cría o en grupos de hasta 10 individuos, aunque en zonas de alimentación pueden verse hasta 100 ejemplares dispersos.
La ballena de aleta se encuentra distribuida en todos los océanos del mundo, desde el trópico hasta las regiones polares. Es una especie preferentemente pelágica y se cree que migran hacia aguas polares en verano para alimentarse, retornando a aguas templadas para criar. En Chile se ha registrado a lo largo de toda la costa.
Aunque aún no se tienen registros certeros de la población mundial de esta especie, la última estimación de la Comisión Ballenera indica cerca de 47.000 individuos para el Atlántico del Norte.
Luego de diezmar las poblaciones de ballena azul, la industria ballenera comenzó la caza indiscriminada de ballena de aleta, llegando a capturar más de 30.000 ejemplares al año, llevando a esta especie al borde de la extinción.
30/01/10
LA N UEVA PROVINCIA

