Tras la muerte de Dawn Brancheau, de 40 años, a manos de "Tilikum" y a la vista de sus horrorizados espectadores, Seawordl suspendió todos sus espectáculos.
Tras la muerte de Dawn Brancheau, de 40 años, a manos de "Tilikum" y a la vista de sus horrorizados espectadores, Seawordl suspendió todos sus espectáculos.
Los espectáculos con orcas quedaron ayer en el centro de una encendida polémica tras la muerte, el miércoles, de una entrenadora de estas "ballenas asesinas", una tragedia que llevó al centro marino Seaworld a suspender todos sus shows en Estados Unidos.
A la vista de horrorizados visitantes, una orca de cinco toneladas agarró a su entrenadora sacudiéndola y hundiéndola en un estanque hasta causarle la muerte, una tragedia cuya responsabilidad pocos atribuyen al animal y muchos a las condiciones en que estas moles hacen sus demostraciones acrobáticas.
"Si mantienen a esta ballena encerrada en ese pequeño tanque donde está, este hecho va a volver a ocurrir", dijo a la AFP Naomi Rose, experta en mamíferos marinos de Humane Society. "Continuar con este negocio de la misma forma sería una gran error", alertó.
La experta detalló que la orca necesita "reducir el estrés" que le produce la permanente actividad a la que es forzada durante los espectáculos en un lugar muy reducido en relación a su tamaño, y dijo que una opción sería llevarla a un enclave cerrado en el océano para que pueda hacer ejercicio.
"No creo que sea posible liberarla luego que estuvo 27 años cautiva", dijo.
La entrenadora Dawn Brancheau, de 40 años, era una de las más expertas en el trato con orcas.
Seaworld no dio detalles sobre su muerte y se limitó a informar que existe una investigación en marcha que intentará determinar hasta donde sea posible qué fue lo que ocurrió.
"En los 46 años de historia de Seaworld, nunca experimentamos un incidente como este, por lo que todos nuestros procedimientos quedarán bajo revisión como parte de las investigaciones", dijo un comunicado de su gerente Leigh Andrus.
Al mismo tiempo, un mensaje en el blog de la compañía señala que "Seaworld tiene toda la intención de continuar interactuando con este animal, aunque los procedimientos para trabajar con él cambiarán".
La orca "Tilikum", nombre que significa "Amigo" en lengua de los indios Chinnok que habitan sobre el Pacífico en el noroeste de Estados Unidos, fue capturada en noviembre de 1983 frente a las costas de Islandia y en su extenso cautiverio estuvo implicada en la muerte de otras dos personas: un entrenador en 1991 en Canadá, y un hombre que aparentemente se quedó en Seaworld al final del show, se metió en el tanque con la ballena y fue encontrado muerto la mañana siguiente.
Los espectáculos de Seaworld con orcas en los parques de Orlando (Florida, sureste), San Diego (California, oeste) y San Antonio (Texas, sur) quedaron temporalmente suspendidos tras el ataque de Tilikum y la fuerte controversia que se generó el torno a los shows.
"Para estos animales estar allí es como vivir dentro de una bañera", dijo Debbie Leahy, directiva del grupo de defensa de derechos de los animales PETA (People for the Ethical Treatment of Animals, en inglés).
"Durante años, PETA ha exhortado a Seaworld a que ponga fin a estos confinamientos… Esta es una tragedia que no debió haber ocurrido", señaló Leahy.
Informes de prensa señalaron que la orca del Estadio Shamu del parque tomó a la mujer por la cintura, la azotó y la llevó bajo el agua
La entrenadora murió justo antes del inicio de un espectáculo público, dijo el periódico "Orlando Sentinel" en su sitio electrónico.
La publicación citó a un espectador que contó cómo la ballena salió del agua y agarró a la entrenadora por su cintura y "estaba agitándola mucho por todas partes"
El parque de Florida es propiedad de Blackstone Group, una empresa de capitales que también es dueña de parte del parque temático Universal Orlando.
Una visitante del parque, Victoria Biniak, dijo al canal local 6 que cuando la entrenadora había terminado de explicar al público el show que acababa de ver, la ballena emergió del agua y agarró a la mujer.
"Salió muy rápido del tanque y, dando un salto en el aire, agarró a la entrenadora por la cintura, estando de espalda y comenzó ha sacudirla de manera muy violenta", dijo Biniak.
Agregó que las sirenas comenzaron a sonar y todo el mundo fue forzado a evacuar el área de inmediato.
Pero otros turistas declararon que la orca agarró por el brazo a la entrenadora, se la colocó en la boca y empezó a nadar muy rápido por el tanque.
Joao Lucio DeCosta Sobrinho y su novia Talita Oliveira, ambos de Brasil, se encontraban en un área del parque cuando de pronto vieron a una ballena con alguien en la boca.
Afirmaron además que ayer los cetáceos parecían estar agitados antes de que ocurriera el accidente.
Los brasileños sostuvieron que la entrenadora estaban sangrando en la cara o por la boca cuando la orca le daba vueltas una y otra vez mientras nadaba por el tanque.
Una tercera versión de otros testigos indica que la mujer estaba acariciando a la ballena cuando ésta la agarró y la hundió en el agua para luego reaparecer con ella en el otro lado del tanque.
26/02/10
LA NUEVA PROVINCIA
