La compañía danesa A. P. Moller-Maersk, propietaria de la naviera Maersk Line, registró en el primer semestre del año una pérdida neta de 540 millones de dólares, frente a la ganancia neta de 2.456 millones de dólares que obtuvo en el mismo periodo de 2008.
La compañía danesa A. P. Moller-Maersk, propietaria de la naviera Maersk Line, registró en el primer semestre del año una pérdida neta de 540 millones de dólares, frente a la ganancia neta de 2.456 millones de dólares que obtuvo en el mismo periodo de 2008.
También la facturación del grupo disminuyó en los seis primeros meses del año hasta los 22.752 millones de dólares, un 25% menos que entre enero y junio del año pasado.
Sus beneficios antes de impuestos se redujeron en un 83% hasta los 1.116 millones de dólares.
La compañía atribuyó el descenso de sus resultados al “negativo impacto de la crisis”, que provocó caídas del 30% y el 7% en el nivel de las tarifas y del tráfico de mercancías, respectivamente, en relación con el mismo período de 2008. El precio del petróleo se situó un 52% por debajo que los seis primeros meses del año anterior, lo que perjudicó a las actividades vinculadas con el gas y el petróleo del consorcio danés.
No obstante, la compañía apuntó que durante el segundo trimestre del año se registró una ligera mejoría con respecto a los tres primeros meses de 2009, con una ganancia de 33 millones de dólares. Con la venta de buques y perforadoras, el conglomerado ingresó 79 millones de dólares, por debajo de los 735 millones de dólares facturados entre enero y junio de 2008.
Para la segunda mitad del año, la compañía estima que sus resultados económicos se mantendrán al mismo nivel que durante el primer semestre. “Las perspectivas para lo que queda de 2009 están sujetas a un considerable nivel de incertidumbre, derivada de la futura evolución de la economía global”, apuntó la empresa.
Por su parte, su director ejecutivo, Nils Andersen, aseguró que el grupo sigue siendo “financieramente fuerte” pese a que la crisis económica ha deteriorado la coyuntura internacional más de lo esperado. Nielsen afirmó que la financiación del programa de construcción de nuevas naves de la compañía sigue en curso y añadió que se han puesto en marcha nuevas medidas de ahorro al tiempo que se han pospuesto nuevas inversiones.
Sostuvo, además, que la mayoría de sus unidades de negocio “están funcionando mejor que el mercado” por lo que consideran que saldrán de la crisis como “una compañía aún más fuerte”.
02/09/09
VEINTEPIES
