A los artesanales ya les llegó el invierno

A los artesanales ya les llegó el invierno

En Rawson están parados porque ya no encuentran langostino comercial. Desisten de trasladarse a Caleta Córdova por la ausencia de merluza. Con la temporada perdida, enfrentan los meses más duros del año.

En Rawson están parados porque ya no encuentran langostino comercial. Desisten de trasladarse a Caleta Córdova por la ausencia de merluza. Con la temporada perdida, enfrentan los meses más duros del año.

Los barcos que componen la flota artesanal de Rawson han dejado de operar en su mayoría debido a que no hallan, en su zona de pesca, langostino comercial y hay gran preocupación por la ausencia de merluza, lo que haría que estén parados casi todo el resto del año.

Es ahora el momento en que se empiezan a sentir, en el bolsillo, los efectos de la extensa huelga de los marineros que dejaron pasar la temporada de langostino. Llegan los meses duros donde no hay actividad y no está el “colchón” que solían dejar los buenos meses de pesca de langostino en el verano.

El vicepresidente de la Asociación de Pescadores Artesanales de Puerto Rawson, Juan Molinero, reveló que “prácticamente las capturas de langostino en el área en que puede moverse la flota artesanal son nulas y de muy mala calidad”, lo que hace inviable económicamente la salida de las embarcaciones. “Ya hace varios días que se ha terminado la pesca del langostino para nosotros los más chicos, porque los barcos más grandes tienen otros lugares para seguir pescando”, indicó al diferenciar que la flota amarilla todavía tiene otras opciones para el año.

Asimismo, Molinero sostuvo que “el mercado está súper exigente y con el tamaño y la calidad que sale ni conviene sacar el barco a pescar”. “Los precios son muy bajos o directamente no pagan por el pescado chico, mientras que a las tripulaciones hay que pagarles y los costos del barco son los mismos se pesque o no”, explicó al tiempo que las últimas capturas traídas a puerto muestran que solamente queda “un langostino chico y blanco, y está siendo muy difícil ubicarlo”.

Menos espalda
El sector entiende que este 2010 será mucho más difícil que los años anteriores y muchos ya están buscando otras actividades para los meses venideros. Es que a los estragos del paro también se suma ahora la falta de recurso, y en la dimensión de las flotas, esta es la que menos capacidad económica tiene de amortiguarlo.

“Se presenta un resto del año muy complicado, ahora hay que enfrentar un largo invierno de baja actividad. Algunos buscarán alguna opción de trasladarse a Caleta Córdova, pero también los indicadores que llegan del sur son muy malos”, afirmó Molinero. “No hay capturas”, dijo alarmado. “Todos recién estamos tomando dimensión del problema gravísimo que es la ausencia de merluza que tenemos este año”.

Un año atípico
“La mayoría de la flota artesanal está parada en el puerto, sólo algunos salen por necesidad a ver si encuentran algo y porque tienen compromisos que cumplir”, le dijo Molinero a REVISTA PUERTO.

Cabe recordar que estas embarcaciones tienen habilitado un alejamiento de puerto de hasta 15 millas, con cinco millas adicionales de acuerdo a las condiciones.

“Ahora empezamos a notar los gravísimos efectos que dejó el paro (del SOMU de 100 días), porque es una flota que debe trabajar tres o cuatro meses al año de forma intensiva, y la mayoría de la gente en el resto del año tiene otra actividad. Otros cuando se termina la temporada de langostino se trasladan a pescar merluza, pero este año es atípico: no se encuentra merluza por ningún lado”, se lamentó.

Respecto de la polémica instalada en el Golfo San Jorge sobre las potenciales causas de la falta del recurso no arriesgó teorías. “Si es o no la prospección sísmica de la petrolera la que causó esta falta de merluza es muy difícil de comprobar, lo único que sí es cierto es que la merluza no aparece”, precisó.

Variado costero
Así las cosas, otro grupo de barcos artesanales recibió de parte de la Secretaría de Pesca Provincial una prórroga hasta mediados de año para continuar con autorizaciones de pesca experimental del denominado “Plan de investigación para el desarrollo de una pesquería sustentable de Variado Costero Patagónico (VACOPA)”.

Los buques habilitados a operar bajo esta modalidad son: “Nuevo Buenos Aires Querido” propiedad de Mateo Mariscal; “Don Raúl” de Marinos S.R.L; “El Nene” de Ferreira y Cayecul; “San Cosme y Damián Argentino” de Ramón Zamora; “Noemí I” de Cristian López y el “Ique’s” cuyo titular es Jorge Sánchez.

Los barcos que componen la flota artesanal de Rawson, salvo algunas excepciones, pertenecen a empresas familiares; las tripulaciones están compuestas por ellos mismos y ante una situación como la actual se ven en la obligación de replantear la inversión. Ahora, muchos de ellos están en la encrucijada de seguir o dejar definitivamente la actividad.
Texto y fotos de Nelson Saldivia

29/03/10
REVISTA PUERTO

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