El calor no sólo mata al oso polar

Desde el diminuto pez payaso hasta la imponente ballena beluga. La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) advirtió ayer que el cambio climático no sólo amenaza al oso polar, sino también a una multitud de animales y plantas de todo el mundo.

Desde el diminuto pez payaso hasta la imponente ballena beluga. La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) advirtió ayer que el cambio climático no sólo amenaza al oso polar, sino también a una multitud de animales y plantas de todo el mundo.

La UICN ha elaborado un informe en el que profundiza en cómo el aumento de la temperatura está hipotecando el futuro de diez especies muy emblemáticas de diferentes latitudes: desde la foca anillada, la ballena beluga o el zorro ártico hasta el árbol de aloe que sólo crece en África. En esta lista también figuran el pingüino emperador, la tortuga laúd, el coral de asta de ciervo, el salmón, el koala y el pez payaso. La imagen de un oso polar sitiado en un pedazo de hielo se ha erigido en un símbolo de cómo el calentamiento puede acabar con las especies árticas. La UICN señala que en el Ártico también corre peligro la foca anillada, de la que se alimenta el oso polar.

La fragmentación del hielo está separando de manera prematura a las crías de sus madres y dejándolas expuestas al peligro". La nieve y el hielo deberían mantenerse estables durante la primavera para que las crías puedan culminar seis semanas de lactancia. Para el zorro ártico, la principal amenaza también es la pérdida de hábitat, igual que para el pingüino emperador de la Antártida. Las temperaturas más cálidas provocan que nuevas plantas vayan colonizando el territorio del zorro: en un futuro, el bosque boreal podría ganar terreno a la tundra y con ello favorecer la llegada del zorro rojo, su principal depredador.

Los cambios geográficos en el Ártico están posibilitando la navegación y la llegada de humanos a áreas antes inaccesibles y que son el refugio de la ballena beluga. El ruido de los barcos y de las nuevas actividades industriales es letal para las belugas, pues altera su comportamiento y deteriora sus habilidades comunicativas. …

14/12/09
LA VANGUARDIA

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