Armadores, exportadores y procesadores critican al intendente, Gustavo Pulti, por su rol en la parálisis que lleva más de 80 días.
Armadores, exportadores y procesadores critican al intendente, Gustavo Pulti, por su rol en la parálisis que lleva más de 80 días.
La industria pesquera (armadores y procesadores) de Mar del Plata rechazaron la semana última una convocatoria realizada por el intendente de Mar del Plata, Gustavo Pulti, para encauzar las negociaciones y resolver un conflicto que mantiene paralizada la pesca y la elaboración de pescado.
En un comunicado conjunto firmado por el Consejo de Empresas Pesqueras Argentinas (que agrupa a las exportadoras), la Cámara Argentina de Armadores de Buques Pesqueros de Altura (que representa a las empresas dueñas de barcos pesqueros), y la Cámara de la Industria Pesquera Argentina (donde están representadas las plantas que filetean y fraccionan el pescado), argumentaron que “no están dadas las condiciones de seguridad por todos los hechos de violencia que son públicos” que incluyeron el “incendio de la Cámara de Armadores, la golpiza al patrón del Buque Capitán Giachino, la toma del buque Pionero, la bomba molotov en el estudio del doctor Rivera, los daños provocados al frigorífico Mattera, las amenazas a agencias marítimas, empresas proveedoras de combustible, marineros y empresarios que intentaron seguir trabajando, las amenazas al periodista Roberto Garrone y los golpes, lesiones y robos que sufrieron los marineros afiliados al SOMU que pretendían trabajar en la flota de tangoneros congeladores de la firma Moscuzza y que se registraron el pasado martes 19”.
Los empresarios sindicaron al Sindicato Marítimo de Pescadores (Simape, que agremia al personal embarcado pero con representación sólo en Mar del Plata), “lideradas por los mismos dirigentes que el señor intendente ha acompañado personalmente en gestiones a Buenos Aires y con quienes ha celebrado numerosas reuniones para tratar de solucionarles sus problemas”.
El duro comunicado agrega que Pulti “en más de 80 días de conflictos, nunca invitó al sector empresario para escuchar su problemática y posturas. La única vez que pudimos dialogar [con el intendente] fue cuando se nos convocó a la reunión en las oficinas del Astillero Río Santiago en la ciudad de Buenos Aires, donde [Pulti] pareció ser el vocero del Simape”.
Tras criticar su “falta de preocupación por la realidad económica y financiera de las empresas pesqueras”, indicaron que “nunca se interesó por saber el alcance de las pérdidas ocasionadas por otro paro anterior del SUPA [estibadores] y magnificado gracias a la impericia del Consorcio Portuario presidido por su amigo y funcionario Eduardo Pezzati, quien fue claramente funcional a los primeros bloqueos y solo convocó a una reunión de directorio en medio de esta crisis para aumentar las tarifas portuarias un 25%”.
Agrega la industria que se rechazó el pedido de diferir el pago de cánones portuarios, “no teniendo en consideración la grave situación financiera que atraviesa el sector con motivo del paro”.
“Nunca se interesó por saber cómo se cortó la cadena de pagos del puerto y a cuántas empresas afecta, ni se preocupó por la economía de las empresas mientras duró el bloqueo a las exportaciones que realizaron el SOMU [el otro sindicato marítimo] y hasta la propia Aduana”, fustigan.
Este paro sólo es en favor de una cúpula sindical que cuenta con el abierto beneplácito [de Pulti]. Muchos trabajadores del Simape quieren salir a trabajar, pero un grupo minúsculo de violentos lo impide”, destacan, tras recordar “el perjuicio que le están generando al resto de los trabajadores de la industria del pescado”.
“Este paro es irracional, se mantiene a fuerza de violencia y gracias al acompañamiento político de su parte. Estamos seguros de que si el acuerdo firmado con el SOMU hubiera sido del 100% aún así seguiríamos de paro, ya que [el Simape] reclamaría el 101% porque sus dirigentes necesitan revalidar sus títulos y marcar las diferencias con el SOMU. De este modo, toda la actividad pesquera termina siendo rehén de un capricho sindical”, amplían.
“Como intendente -continúan- debería estar preocupado por el bienestar de los trabajadores de toda la ciudad. Y si realmente le interesa la subsistencia de todos los puestos de trabajo y la actividad económica que genera el puerto de Mar del Plata, también debería estar muy preocupado por encontrar los mecanismos para que las empresas puedan absorber o pagar estos aumentos de costos, ya que por este camino nos dirigimos, más temprano que tarde, a una quiebra masiva del sector pesquero”.
SILENCIO OFICIAL
Sin respuestas de las autoridades
Las cámaras empresarias presentaron cartas similares al gobernador Daniel Scioli, a los ministerios provincial y nacional que atienden las carteras de Agricultura y Trabajo, así como a la Subsecretaría de Pesca de la Nación y la Dirección de Pesca provincial, sin mayores respuestas. Allí dan cuenta de irregularidades que llevan ya cuatro meses. La convivencia del SOMU y Simape se torna insostenible época de paritarias y sostienen que el Simape firma convenios con empresas no asociadas a las cámaras, permitiéndoles sólo a éstas salir a pescar.
26/06/12
LA NACION
