En lo que ya se transformó en una escalada de declaraciones públicas, la presidente de Costa Rica y el mandatario de Nicaragua coparon los medios de comunicación para cruzar acusaciones.
En lo que ya se transformó en una escalada de declaraciones públicas, la presidente de Costa Rica y el mandatario de Nicaragua coparon los medios de comunicación para cruzar acusaciones.
Costa Rica denunció ante la Organización de Estados Americanos (OEA) la "invasión" de militares nicaragüenses a la Isla Calero, ubicada del lado costarricense del fronterizo río San Juan, sobre el que pesa un largo diferendo por su dragado. Este viernes 12 de noviembre, el organismo solicitó a ambos países que encausen el conflicto por la vía diplomática y le pidió a Managua que ordene el retiro de tropas.
Ortega fue contundente. El sábado 13, en cadena nacional, amenazó con abandonar el organismo. "¿Qué sentido tiene estar en la OEA?", se preguntó en el mensaje televisado. Allí, frente a las cámaras, lo acompañaban el canciller, Samuel Santos, y los integrantes de la cúpula militar y la jefatura policial.
El mandatario insiste con que Nicaragua es víctima de una "conspiración" encabezada por Colombia, que, a su entender, tiene "una política expansionista en el mar Caribe". En este supuesto complot también participarían -además de Costa Rica y Colombia- Panamá, Guatemala y México. Todas naciones que "tienen intereses con el narcotráfico", acusó. Denuncias que ya suscitaron reacciones en los mandatarios de la región (ver nota relacionada).
"¿Quiénes serían los beneficiados con esa exigencia que hace Costa Rica, de que retiremos el Ejército de la zona, que no está en confrontación?. Son los narcotraficantes", aseguró Ortega, quien advirtió que el narcotráfico tiene "ocupado" a México y Guatemala.
Para Ortega, las naciones que conspiran en su contra quieren impedir su lucha contra las drogas. La noche del viernes 13, Costa Rica obtuvo una resolución a su favor del Consejo Permanente de la OEA. Aprobaron un documento que le pide a Nicaragua que retire sus tropas de la zona fronteriza en disputa para iniciar un diálogo bilateral. Managua rechazó la resolución.
En julio de 2009, la Corte Internacional de Justicia -tribunal al que Nicaragua piensa acudir nuevamente- reconoció la soberanía de Nicaragua sobre el río San Juan, pero también "los derechos perpetuos de navegación de Costa Rica en un trecho de 140 kilómetros con algunas limitaciones definidas por las autoridades nicaragüenses".
Chinchilla tampoco escatimó en declaraciones. En una entrevista publicada por el diario local La Nación, aseguró que "Costa Rica se encuentra invadida por tropas extranjeras", y que las incursiones de militares nicaragüenses implican una "flagrante violación a la soberanía costarricense y a la integridad de nuestro país" (ver nota relacionada).
Su canciller, René Castro, señaló que las expresiones de Ortega que vinculan a su país con el narcotráfico fueron "difamatorias y sin aportar el más mínimo elemento de prueba, por la sencilla razón de que no existe".
Por esta razón, Costa Rica envió el domingo 14 de noviembre una nota formal de protesta a Nicaragua en la que se afirma que las palabras de Ortega fueron "insultos y cargos infundados".
Ortega desafía a Costa Rica
El presidente de Nicaragua deslizó en su última aparición pública que, de continuar la crisis, podría solicitarle a la Corte Internacional de Justicia que se le conceda el derecho de libre navegación sobre el costarricense río Colorado.
El gobierno de Chinchilla tomó nota de la amenaza y aclaró -en la carta diplomática de protesta enviada a Managua- que el Colorado es un río "enteramente costarricense, por lo que dicha petición no tiene asidero jurídico" y agrega que el gobierno costarricense "rechaza desde ahora, en forma enfática, esa pretensión".
15/11/10
ANALÍTICA

