La bajante del río Paraná: un problema con múltiples consecuencias

La bajante del río Paraná: un problema con múltiples consecuencias

Diversos especialistas hablaron sobre la cuestión. El nivel del agua a la altura de Rosario en abril fue el más bajo en 30 años. El comercio, el medioambiente y el sector energético, los afectados por esta coyuntura. El nivel del caudal de agua del río Paraná, en la localidad de Rosario, promedió los 0,4 metros de altura el pasado martes, según los datos diarios que aportan las mediciones que difunde la Prefectura Naval Argentina.

El proceso de la bajante se viene desarrollando desde hace un tiempo como lo indican expertos con los que dialogó IMPULSO, aunque en las últimas semanas la magnitud del problema fue tal que debió intervenir el Estado nacional para lograr soluciones prontas.

A su vez, la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) precisó que en de abril de este año el río, en su tramo correspondiente a la ciudad, registró su peor bajante en 30 años (específicamente, la última vez que el nivel había sido menor a un metro fue el 10 de enero de 1989). En efecto, diversos ámbitos se ven afectados por esta situación.

Las terminales portuarias de la zona son uno de los epicentros más importantes del aparato exportador nacional. Y, según el Secretario Técnico de la Comisión de Transporte, Infraestructura e Hidrovía de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), Alfredo Sese, la actividad se está viendo afectada por la bajante.

Respecto a la problemática inmediata, Sese expresó: “Estamos pasando por una bajante que hace mucho tiempo no se registraba en el río Paraná. Lamentablemente, eso sumado a la lentitud del proceso de recepción de mercaderías en los puertos producto del coronavirus, genera problemas en la logística”.

Por otro lado, detalló: “De acuerdo al estándar que fijó el contrato de concesión a la firma Hidrovía S.A, cuando el río en Rosario está en 2, 47 metros, la concesionaria tiene la obligación de garantizar 34 pies de calado para el despacho de los buques. Actualmente, al estar el nivel del río 1,5 metros por debajo de lo normal, estamos despachando los buques con un calado de entre 30 y 31 pies”.

“Es decir, estamos perdiendo entre 3 y 4 pies de carga en los buques más grandes –reveló Sese-. En un buque de grano pesado, de maíz o soja, hablaríamos de 7.500 toneladas menos, aproximadamente”.

EXPORTACIONES E IMPORTACIONES, EN PROBLEMAS

En primer lugar, a pesar de las complicaciones, el referente de la BCR aclaró: “Tenemos problemas, pero vamos a cumplir los contratos de exportación. Hay que dejar esto muy claro, porque puede dañar la imagen del país”.

Asimismo, las voluntades de cumplimiento no son ajenas a la coyuntura comercial. “En realidad el problema es el sobrecosto del flete de mercadería. La consecuencia de que un buque salga con menos carga de la que debería, lo que se denomina falso flete, es un sobrecosto, que es difícil de calcular con exactitud”, explicó Sese.

Además, amplió: “Eso perjudica a toda la cadena logística. Como las terminales portuarias tienen que cargar con mayor lentitud, con mayor cuidado de los barcos y viendo bien que no haya exceso en la carga, se genera una demora”.

“Quiénes tendrán más trabajo por esta situación serán las terminales portuarias, porque tienen que administrar la carga de los buques –puntualizó el experto-. A su vez, si tienen una producción en la planta también deben administrarla y ver cómo van a pedir vagones de ferrocarril o camiones para contar con mercadería”.

En tanto, Sese aseguró que los productores y los consumidores sufrirán las consecuencias de la bajante del río en el bolsillo propio. “Los que terminan pagando los sobre costos logísticos son el productor, en caso de exportación, y el consumidor, en caso de importación”, afirmó.

EL MEDIOAMBIENTE Y LA BAJANTE DEL PARANÁ

La Secretaría de Ciencia, Tecnología e Innovación de la provincia de Santa Fe indicó, en primer instancia, que la bajante actual del Paraná “aún no ha alcanzado un nivel tan bajo como para ser determinada como una bajante ‘extraordinaria’, definidas como aquellas con registros menores a 0 m en el hidrómetro referido”.

En ese sentido, agregó: “Un ejemplo es la bajante histórica registrada en noviembre del año 1944 con -1,4 m en registro de Puerto Paraná del río Paraná medio. Los períodos secos como éste han acontecido en el Paraná como una característica propia del mismo y la variabilidad de sus periodos de inundación y sequía”.

Por otra parte, sobre si el nivel del río afecta a la fauna que habita el lugar, el área provincial sentenció: “Si bien los ictiólogos acordaron que esta bajante genera un estrés en las comunidades de peces, por el impedimento a ingresar a las lagunas y que el estado de conocimiento sobre la historia de vida de las especies del río Paraná es incompleto, todos concuerdan que el estado del recurso ‘sábalo’, según la información técnica disponible, estaría estable”.

EL SISTEMA DE REPRESAS Y EL FUNCIONAMIENTO DE LA CUENCA

El río Paraná se extiende a lo largo de muchísimos kilómetros y se relaciona directamente con la actividad de varios ríos en diversas zonas. En torno a eso, el Director Ejecutivo del “Programa de Infraestructura Regional para la Integración”, organizado por la Universidad Nacional de Rosario y otras entidades, Juan Venesia, brindó detalles.

En relación a los acuerdos internacionales competentes en esta cuestión, Venesia señaló: “La cuenca del Alto Paraná, que es vertedero de los ríos Paraná, Paraguay y Uruguay, está regida por el Tratado de la Cuenca del Plata, conformado por el Comité de la Cuenca del Plata, que lo integran Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay”.

A su vez, acerca del efecto que generan las represas brasileras en el nivel del río, resaltó: “Hay que tener en cuenta que el Alto Paraná tiene un alto nivel de represamiento. El sistema brasilero posee más de 50 represas”.

En otro orden de cosas, aparte de asegurar que se han vivido fenómenos de sequía en otros momentos, “pero nunca en esta magnitud”, Venesia identificó algunos contratiempos que se avecinan.

“Estas bajantes generan consecuencias en diversos ámbitos. En la producción de energía se nota el impacto, necesitás una cierta cantidad de agua para mantener las represas. Después aparece la situación de cada provincia, que llevan a cabo la toma de agua de las superficies”, relató.

“En Santa Fe, por ejemplo, hay cinco grandes tomas, dos tercios de la población toma agua de la superficie –sostuvo- . Además, el bajo nivel del río genera complicaciones en términos logísticos y medioambientales”.

DILEMA ACTUAL Y SOLUCIONES FUTURAS

La Secretaría de Ciencia, Innovación y Tecnología de Santa Fe informó que el Ministerio de Producción, Ciencia y Tecnología, junto al Ministerio de Ambiente y Cambio Climático, convocó una reunión interdisciplinar con el objetivo de analizar la situación de los recursos pesqueros frente a la situación actual.

En ese encuentro participaron 14 expertos pertenecientes a dichos ministerios, al CONICET, a la Universidad Nacional del Litoral y a la Universidad Nacional de Rosario. Además, estuvo presente la provincia de Entre Ríos, representada por el Director de Recursos Naturales del Ministerio de Producción, Turismo y Desarrollo Económico.

Sin embargo, más allá de los detalles revelados anteriormente en esta nota, el área santafesina afirmó que “en los próximos días se difundirá un documento resultante de dicha reunión” para brindar más precisiones sobre el caso.

Mientras, Télam consignó que el pasado fin de semana las cancillerías de Argentina y de Brasil acordaron el crecimiento de 1.400 metros cúbicos por segundo del caudal del Paraná. El objetivo del trato fue lograr mejoras para afrontar la sequía.

Por su parte, Sese dijo que “en el corto plazo no hay expectativas de que esto mejore”, y añadió: “Los pronósticos de los especialistas exhiben que esto no cambiará en los próximos 20 o 30 días. Aunque llueva mucho, la onda de crecida demora entre 20 y 30 días”.

VIEJOS PROBLEMAS Y POSIBLES SOLUCIONES

En principio, Venesia precisó que “la cuenca está baja, y es un fenómeno de sequías que data de dos años. Recuperarla en un período de Niña tarda meses”.

Por otro lado, Sese se refirió al dragado del Paraná, manifestó que “sirvió para que la situación no sea tan grave” y señaló: “El concesionario del dragado generalmente draga más de lo que tiene que dragar, por una cuestión técnica y económica, es normal en todo el mundo”.

“Eso permitió que la pérdida en vez de ser de 5 pies, que es 1,5 metros, sea de entre 3 y 4 –aseveró- . El dragado tiene un efecto positivo. Aparte, el servicio de dragado y balizamiento es imprescindible, si no estuviera tendríamos serios problemas”.

En tanto, Venesia, que durante el 2016 al 2019 dirigió el Programa Santafesino de Desarrollo de la Hidrovía Paraguay Paraná, analizó la problemática con miras al futuro. “Estas situaciones obligan a pensar en un manejo mucho más integral de la cuenca, en torno a lo energético, la navegación y el sostenimiento del recurso del acuífero”, reflexionó. (Agustín Dadamio – IMPULSO) #NUESTROMAR

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