Una fábrica de barcazas reanima la industria naval

La empresa nacional Sabb SA presentó oficialmente la primera fábrica de barcazas en serie de la Argentina. La primera es una unidad tipo Paraná de 2.500 toneladas de porte, de un programa de 12 propuestas para este año.

La empresa nacional Sabb SA presentó oficialmente la primera fábrica de barcazas en serie de la Argentina. La primera es una unidad tipo Paraná de 2.500 toneladas de porte, de un programa de 12 propuestas para este año. La compañía líder en la construcción y reparación de vagones ferroviarios de carga en la Argentina, dedicará este programa a la reconversión de parte de las líneas de producción de su planta industrial para destinarla a la fabricación y reparación de barcazas fluviales y remolcadores de empuje.

Con la construcción de un astillero, el plan está orientado al tráfico fluvial de cargas en los ríos Paraná, Paraguay, Uruguay y Río de la Plata interior. El proyecto, que tuvo una inversión total de 7,5 millones de pesos, promueve la integración del Mercosur, sustituye importaciones y da trabajo a más de 400 operarios.

En esta primera etapa de producción, se utilizaron 4.200 toneladas de chapa. Con el ritmo productivo de tres barcazas por mes, se procesan 1.100 de acero/mes entre la planta industrial, en la localidad santafecina de María Juana y el astillero en Rosario.

Para realizar el proyecto de fabricación de barcazas, Sabb SA reconvirtió parte de su planta fabril de 30.000 m2 cubiertos, situada en la provincia de Santa Fe, con equipamiento y la infraestructura de una metalúrgica pesada, capacitada para desarrollar producciones seriadas.

El presidente de la Federación de la Industria Naval Argentina, Horacio Martínez, dijo que "en esta inversión hay una serie de condimentos que son señales de esta nueva manera de ver el transporte marítimo fluvial, a partir del modelo económico productivo y competitivo establecido por el actual gobierno".

A su vez, destacó que "la Argentina tiene capacidades, ya que estamos ante la presencia de una empresa con demostrada eficiencia de muchos años en la actividad ferroviaria metalúrgica que se amplía al mercado naval que hoy aparece con demanda sustentable, no las tiene que inventar sólo necesita las condiciones mínimas para aplicarlas".

Engranaje en movimiento

Con la mitad de su capacidad instalada de la planta dedicada a la producción de barcazas se pueden despachar desde la fábrica, bloques que permitan ensamblar y botar hasta 3 barcazas mensuales en el astillero.

Para llevar a cabo las obras se necesitaron 8.900 camiones de relleno y movimientos de suelo para alcanzar una cota de siete metros sobre el cero del río. Asimismo, se demandaron nueve meses de trabajos para culminar la primera etapa de las obras del astillero y fueron 150 personas de distintas empresas subcontratadas las que trabajaron en la concreción de las obras.

La capacidad industrial desarrollada consta de cuatro gradas de montaje para el armado y ensamble de las estructuras de barcazas enviadas desde la planta industrial de María Juana; una grada de alistamiento para el acabado final del producto, que incluye su pintado externo y pruebas; 100 metros de grada del varadero para la botadura de las barcazas y tres barcazas/mes como ciclo de producción previsto.

La mano de obra ocupada en la producción fueron 180 personas en el predio de María Juana; 80 obreros en el Astillero Rosario; y 150 trabajadores trabajando en forma indirecta, relacionados con la producción.

Martínez destacó su convicción "de que en los próximos días se aprueben los primeros contratos del leasing naval que sin dudas permitirán dar un empuje definitivo a las construcciones que la Argentina hoy requiere". Transport & Cargo

07/06/06
GLOBAL PORTS

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