Invitan a la comunidad a buscar cápsulas de rayas para una investigación científica

Quienes habitamos cerca del mar solemos tener la costumbre de caminar por la playa, tanto en invierno como en verano. Esas caminatas, para un observador informado, pueden derivar en una importante ayuda a una investigación que busca conocer mucho más sobre los hábitos de vida y reproducción de unas siete especies de rayas que habitan en la zona costera de la provincia de Buenos Aires.


Quienes habitamos cerca del mar solemos tener la costumbre de caminar por la playa, tanto en invierno como en verano. Esas caminatas, para un observador informado, pueden derivar en una importante ayuda a una investigación que busca conocer mucho más sobre los hábitos de vida y reproducción de unas siete especies de rayas que habitan en la zona costera de la provincia de Buenos Aires.

Un grupo de científicos del laboratorio de Biotaxonomía Morfológica y Molecular de Peces (Bimope) está analizando la información que contienen estas cápsulas, para llenar los “huecos” de conocimiento que hay sobre estas especies.

El doctor Ezequiel Mabragaña, investigador del Conicet dirige, junto al doctor Juan Martín Díaz de Astarloa a los becarios doctorales Valeria Gabbanelli y Martín Vazquez, del mencionado laboratorio, quienes están llevando adelante líneas de investigación sobre la vida, biología y reproducción de las rayas del Mar Argentino.

Los investigadores relataron que el proyecto comenzó en el marco de la tesis de licenciatura de Gabbanelli, pero trascendió y ahora forma parte del trabajo del laboratorio y tiene un importante componente de divulgación.

“Una de las maneras de conocer sobre la vida y la biología de las rayas es a través de las cápsulas que podemos encontrar en las playas. Nosotros salimos habitualmente a buscarlas y como es muy extenso el territorio por cubrir (toda la costa bonaerense), se nos ocurrió armar un folleto y convocar a las personas a las que les interese a ayudarnos en la búsqueda. Es una buena forma de que la gente aprenda a reconocer qué es lo que puede encontrar en las playas y, a la vez, se sienta partícipe de una investigación”, indicó Gabbanelli.

“Cuando empecé la tesis muchas personas me preguntaban cómo eran las cápsulas o ‘eso es, creí que era otra cosa’. A través de este proyecto se busca dar a conocer qué son, cuán diversas son y qué información nos pueden brindar”, continuó.

Gracias al trabajo en conjunto con la Fundación Bosques Nativos Argentinos para la Biodiversidad, que apoya muchas investigaciones del país, pudieron generar una serie de folletos de información básica sobre las rayas -especialmente las siete especies de esta zona- y sobre la forma de detectar sus cápsulas, que son, ni más ni menos, los “huevos” de los que nacen las rayas bebés.

Ese trabajo, derivó también en contacto con otras instituciones que los han convocado para brindar charlas sobre la búsqueda de cápsulas y el trabajo de investigación.

Cómo ayudar

“Al ser tan pequeñas las cápsulas en comparación con la inmensidad del mar, las corrientes las pueden arrastrar y luego de grandes tormentas o temporales, pueden llegar a la costa, con algas, líneas, basura, etc. Si uno presta atención, entre las algas, es posible encontrar estas cápsulas. Muchas veces con el embrión adentro aún. Si contamos con esas cápsulas podemos analizar los embriones y entender qué tienen para decir sobre la vida de las rayas”, apuntó Mabragaña.

Por eso, quienes paseando por la costa encuentren dichas cápsulas pueden avisar a rayasdeargentina@gmail.com o por Whatsapp al 2235294530 o 2281418274, indicando cuándo y dónde las detectaron; o pueden recolectarlas en una bolsa, etiquetarla con el lugar y día en que la encontraron, llevarla a un freezer y avisar por la misma vía para coordinar que alguno de los miembros del equipo la pasen a buscar.

“Si hubo una marejada reciente es posible encontrar estas capsulas aún hidratadas y conteniendo el embrión, lo cual puede observarse a trasluz o evidenciarse si está cerrada y tiene peso. Esas son las de utilidad para la investigación”, explicaron.

A diferencia de gran parte de los tiburones, chuchos y mantarrayas -de las que son parientes- las rayas son ovíparas, es decir ponen huevos, o explicado científicamente “liberan cápsulas en las que se desarrolla el embrión hasta que eclosiona (nace) como una raya bebé”.

Por ello la información de las cápsulas es amplísima.

Trabajo relacionado

Paralelamente Vázquez está llevando adelante otra línea de investigación que se complementa con el estudio de las cápsulas. Consiste en trabajar con rayas vivas, lograr que se reproduzcan y puedan liberar cápsulas “en condición de acuario”, para estudiar toda la evolución del proceso reproductivo y encontrar las respuestas que faltan. Estos trabajos se llevan a cabo en las instalaciones de Aquarium.

“Cuánto tiempo dura el desarrollo del embrión, cuales son las etapas y el tiempo que dura cada una, en qué épocas del año liberan las cápsulas” son algunas de las preguntas por responder. Además “sabemos que el desarrollo es muy dependiente de condiciones de temperatura y salinidad, y también estudiamos esos factores”.

Gabbanelli apuntó que “el objetivo es poder relacionar la información del estudio en acuarios y la de las cápsulas que se encuentran en el mar o la playa”.

Mucho por saber

“Si bien en Argentina se vienen estudiando los peces en general y las rayas en particular desde hace muchos años, como todo en ciencia, a medida que uno va encontrando una respuesta o descubriendo algo nuevo, se abren muchísimos interrogantes más”, definió Mabragaña.

En el caso de las rayas, “se sabe bastante sobre la diversidad de especies, aunque se siguen descubriendo especies nuevas. En tanto sobre la biología de las rayas también se ha estudiado mucho, pero así y todo hay muchos interrogantes por responder.

De hecho, sólo de dos de las 24 especies que habitan el Mar Argentino se conoce el período de incubación (cuánto tarda en nacer la rayita desde que la hembra libera la cápsula), y de los estadíos de desarrollo y los sectores en los que liberan las cápsulas se conoce muy poco, con lo cual hay mucho por investigar”.

Ecología

“Se sabe que las rayas en general tardan mucho en crecer, en llegar a la madurez sexual y reproducirse”, aportó Gabbanelli. Esto posiblemente ha contribuido a la disminución en las poblaciones de rayas producto de la actividad pesquera. En este sentido, comprender los ciclos de vida, conocer y preservar las áreas de liberación de cápsulas y de cría, es importante para contribuir a la conservación de las poblaciones a largo plazo”, indicó Vazquez. Y, como reflexión, Mabragaña indicó: “Las rayas son bastante vulnerables al impacto humano, por eso, cuanto más las conozcamos, a partir de nuestro aporte y el de otros grupos de investigación, mayores herramientas tendrán quienes toman medidas de manejo. Ese es nuestro grano de arena”. (Por Claudia Roldós; La Capital – Mar del Plata)

09/08/16

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