Está frenada la construcción de barcos para Venezuela

La reactivación que viene registrando Astilleros Río Santiago (ARS) podría quedar paralizada ante la indefinición que envuelve a los dos principales contratos que suscribió la empresa con la petrolera venezolana PDVSA y la Armada Argentina.

 


La reactivación que viene registrando Astilleros Río Santiago (ARS) podría quedar paralizada ante la indefinición que envuelve a los dos principales contratos que suscribió la empresa con la petrolera venezolana PDVSA y la Armada Argentina.

 


Tanto la fabricación de los buques petroleros para PDVSA como la construcción de las lanchas patrulleras para la Marina que debían haber comenzado a principios de este año, aún están en veremos y sin fecha cierta de concreción.

El secretario general de ATE Ensenada, Vicente Ignomirielo, advirtió que "si en las próximas semanas no se ponen en marcha los trabajos, en el término de dos meses unos 400 operarios corren el riesgo de ser cesanteados por falta de tareas".

Creada en junio de 1953 por Juan Domingo Perón, la empresa ARS se mantuvo bajo la órbita nacional hasta 1993 en que fue transferida a la provincia de Buenos Aires, junto con los servicios ferroviarios de larga distancia. De casi 1.000 empleados que tenía hace 13 años, la fábrica naval saltó ahora a 2.500 operarios. Fue gracias a la reactivación que experimentó tras la crisis económica de 2001.

En agosto del año pasado, la empresa ARS logró suscribir un contrato clave con la petrolera PDVSA. Tras un acto en la planta que encabezó el presidente venezolano, Hugo Chávez, se acordó la construcción de dos buques "producteros" (los que permiten refinar una parte del crudo mientras navegan a los puertos de destino) por un total de US$ 112 millones.

Con la ejecución del convenio —que prevé la opción de ampliar la compra hasta ocho barcos petroleros—, la empresa ARS se aseguraba cuatro años de trabajo y una ocupación adicional de casi 1.000 operarios.

Según lo que establecía el acuerdo, la petrolera venezolana tenía que proveer para los primeros días del 2006 los planos y las chapas para poder iniciar la fabricación.

Hasta ahora, las chapas no aparecieron y los planos incompletos que llegaron pertenecen a un buque de 60.000 toneladas, cuando el convenio firmado prevé la construcción de un barco de 47.000 toneladas.

"La documentación remitida no identifica el tipo de motor, ni la velocidad que va a desarrollar el buque. Esa falta de precisiones impide avanzar con el diseño de la popa, por no saber la dimensión del motor, y del sector de proa por la ausencia de datos para calcular las vibraciones del barco", destacó el titular de ATE Ensenada.

Si no aparecen señales concretas de Venezuela, antes de fin de mes viajaría a Caracas, la capital de ese país, una delegación de la empresa, el gremio y el Gobierno provincial para reflotar el acuerdo y obtener un nuevo compromiso de PDVSA para el envío de los materiales.

El otro contrato destacado de ARS que se encuentra en la nebulosa es el que se había firmado con la Armada para la fabricación de cinco naves patrulleras de altamar.

Según destacó Ignomirielo, "los trabajos debían haber arrancado el año pasado, pero por las dilaciones de la Armada no se pudo avanzar con la construcción que tiene asegurada una partida específica en el Presupuesto nacional de este año".

por Antonio Rossi

20/6/06
CLARIN

 

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