El buque “Puerto Deseado” culminó su campaña con científicos del CENPAT y CADIC

Abordaron estudios en la plataforma continental y golfos de San Matías y Nuevo.

Abordaron estudios en la plataforma continental y golfos de San Matías y Nuevo.

Ayer arribó al Muelle Piedra Buena el buque científico Puerto Deseado, que zarpó el 12 de noviembre pasado para dar inicio a una campaña denominada “Concacen 2009” con grupos de investigadores del CONICET- CENPAT y el CADIC. La navegación duró alrededor de 40 días y el destino final es ahora el puerto de Mar del Plata.

Según precisó el Comandante del buque, capitán de Corbeta, Pablo Martín Bonaccelli “en esta 1º etapa trabajamos como eje principal el trabajo que realizó la gente del CENPAT a cargo del doctor José Luis Esteves como Jefe científico de la expedición, y otros organismos que no solo colaboraron sino participaron tomando muestras para sus propias investigaciones y de organismos como el Instituto Nacional de Oceanografía (IADOS), de Bahía Blanca, estudiantes de la Universidad del Sur de Mar del Plata, de la Universidad de Buenos Aires, apoyo del Servicio de Hidrografía Naval y del Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero.

Terminada esta campaña hemos navegado unas 1600 millas y 34 estaciones en los cuales los principales muestreos que se hicieron principalmente respondieron a temas de Química marina, Biología marina, Geología y de alguna manera tuvimos la visita de fauna, donde se hicieron avistajes de mamíferos y de aves”, detalló.

De acuerdo al detalle de las zonas navegadas, los profesionales trabajaron en toda la Plataforma Continental Argentina. El capitán explicó que se avanzó “desde la altura de Viedma, unas 150 millas hacia la costa, ingresando al Golfo San Matías posteriormente ingresamos al Golfo San José, y de ahí salimos a través a la altura de la Península Valdés, unas 200 millas más en las cuales hicimos estaciones hasta profundidades de 1500 metros”.
 
Un laboratorio flotante

El buque que es tripulado por unas 70 personas, posee 5 gabinetes, espacios grandes, donde la gente que hace su campaña trae el instrumental, el equipamiento y el personal que necesita para manejarlo. El barco sólo presta sistemas específicos como el guinche corin, que es un guinche de muestras de gran profundidad. “Tenemos 7.000 metros de cable lo que permite tomar muestras del fondo para geología, ese mismo guinche se usa para rastre de redes, ofrecemos todo lo que es la maniobra. Tenemos guinche para perfiles de mediciones de salinidad y temperatura en todo el perfil de la masa de agua.

También tenemos una popa abierta que parece un pesquero, donde trabajamos con redes para hacer plancton, muestreos biológicos, y así también hacemos muestreos con rastras para geología y geofísica, por eso los 5 laboratorios más el equipamiento se conjugan con la capacidad de un buque de plataforma, que puede mantener posición con los motores eléctricos y así trabajar con mas presición para el científico y durante  mucho tiempo, como la que hicimos 12 horas en un mismo punto para que la muestra sea localizada”, explicó el Capitán.
 
La próxima expedición

De acuerdo a los planes, el Puerto Deseado no descansará. A partir del 30 de noviembre científicos del Centro Austral de Investigaciones Científicas, seguirán trabajando Patagonia, principalmente en la Isla de los Estados y Cabo Blanco. Antes culminará esta travesía exitosa desde el conocimiento y la navegación en Mar del Plata.
 
Con historia

El buque se comenzó a construir con un decreto de la década del ´70. Intervino en la Guerra del Atlántico Sud como buque hospital. Pasa luego a convertirse en nave científica en un convenio entre la Armada Argentina (tripula y opera) y el CONICET (mantenimiento y tareas científicas)

En 1994 se le reemplaza la planta propulsora y ahora cuenta con dos motores principales y dos auxiliares, que son eléctricos, los que se utilizan para mantener el buque a una muy baja  velocidad, en una estación o lugar determinado lo que facilita el trabajo de observación y muestreo marino. A principio del ´96 comienza a realizar campañas antárticas de las que ya lleva en su haber casi 10 viajes al Continente blanco. En esa zona, tiene capacidad sólo para navegar en una zona de 4 décimas de hielo porque no es rompehielos.
 
Es un buque básicamente oceanográfico, que en su construcción original contaba con todas las ramas de la ciencia oceanográfica: Biología Marina, Geología, Geofísica, Oceanografía Física y Química, cubiertas en todos los gabinetes incluso taller de Meteorológica y una estación de lanzamiento de Globozonda, para determinación  de parámetros de meteorología en altitud.
 
26/11/09
DIARIO DE MADRYN

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