Más de dos millones de ciudadanos están habilitados para aprobar o rechazar mañana el proyecto que prevé obras por cerca de 5.200 millones de dólares.
Más de dos millones de panameños tendrán mañana la posibilidad de decidir si se realizan las obras de ampliación y modernización del impresionante Canal de Panamá, que comunica los océanos Atlántico y Pacífico, por un costo de 5.250 millones de dólares, en una consulta popular de voto optativo.
La iniciativa, en la que juega mucho el gobierno del presidente Martín Torrijos, pondrá en discusión si deben construirse otras dos esclusas, para sumarlas a las tres que ya funcionan. La construcción funciona mediante un sistema de esas tres esclusas que operan como "ascensores de agua", en parte almacenada en el artificial Lago Gatún, y el proyecto de ampliación prevé otros dos complejos con reutilización del agua.
El canal, una de sus principales fuentes de ingreso para Panamá y señalado como una de las maravillas de la ingeniería mundial, fue inaugurado en 1914 y en muchos sectores ya es obsoleto, lo que vuelve vital su modernización. El resultado de la consulta será seguido con interés por Nicaragua, que ya anunció su intención de construir en un plazo de 11 años otro canal de 286 kilómetros, que atraviese su territorio a través del Lago Nicaragua.
El canal, abierto por Estados Unidos en 1914 y por donde pasa entre el 5% del comercio marítimo mundial, podría llegar a su máxima capacidad entre el 2009 y 2012, según las autoridades. Actualmente, es capaz de permitir el paso de 300 millones de toneladas de carga anuales, las cuales se duplicarían con una vía ampliada. De aprobarse la ampliación, los trabajos arrancarían en el 2007 y la construcción de las esclusas estarían listas entre 2014 y 2015.
Según los medios panameños, el "sí" debería imponerse con holgura, pero no pocos funcionarios temen una sorpresa por la posibilidad de que el "no" funcione como voto castigo a la gestión del presidente Torrijos, que lleva algo más de dos años en el poder.
Son 2,1 millones los panameños habilitados para aprobar o rechazar el proyecto, aunque, como el sufragio es optativo, se considera que una buena cifra es que 75 por ciento del padrón llegue a algunos de los 2.210 centros de votación, que vigilarán unos 12 mil agentes.
22/10/06
CLARIN










