Un crucero ingresó al Puerto de Anchorage, en Alaska, con una ballena muerta de alrededor de 10 metros, enganchada en su proa.
Los funcionarios que investigan el incidente dijeron que no parece haber existido ninguna conducta errónea por parte de los operadores del buque.
La tripulación del buque SUMMIT, con capacidad para 2.000 pasajeros, dijo que se sorprendieron al descubrir que habían embestido una ballena en alguna parte, después de dejar la Bahía Desengaño, cerca de Yakutat. Según un vocero de la empresa Celebrity Cruises, propietaria del buque, no sintieron ningún golpe durante el viaje.
La ballena fue descubierta por estibadores desde el muelle.
En principio se la identificó como una ballena “jorobada”, un especie en riesgo, y fue remolcada el sábado por la tarde a una playa cercana. Se ha programado una necropsia para ayudar a determinar si el animal estaba vivo o muerto en el momento de ser embestido.
Según lo expresado por un funcionario de la Administración Nacional del Océano y la Atmósfera (NOAA), la ballena estaba sobre el bulbo que sobresale del casco del buque a proa, debajo de la línea de flotación.
“Desconocemos si fue embestida por este u otro buque, o si simplemente murió de alguna causa genética”, agregó el informante. “No parece el resultado del ataque de ningún predador”.
Por lo menos dos ballenas jorobadas han sido embestidas y muertas por buques de turismo en el Parque Nacional Glaciar Bay durante la última década, declaró Barbara Mahoney, una especialista en mamíferos marinos del Servicio Nacional de Pesca Marítima.
Según funcionarios federales, no existen repercusiones para tripulaciones que no hayan estado persiguiendo o perturbando ballenas, y que informen sobre cualquier accidente de este tipo.
“Estos buques son tan grandes que pueden ni siquiera sentir un golpe en estos casos”, afirmó Mahoney.
El SUMMIT tiene la longitud de tres campos de fútbol.
21/08/06
MARITIME NEWS
Traducción de NUESTROMAR











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