Acróbata, pero embrujada

Llegó hace dos meses y la persiguen los problemas.

(Mar del Plata) La “Acróbata”, la draga que la empresa Dragamais Argentina trajo desde Portugal para despejar la arena alojada en la celda del canal secundario del acceso al puerto local, parece embrujada.

A los problemas, contratiempos y demoras que la embarcación debió soportar desde el inicio de la travesía, a mediados del año pasado, cuando se confirmó que era la elegida para cumplir con las tareas de dragado que le permitiría recuperar la operatividad al único paso de ingreso que tiene la estación marítima marplatense, se sumaron muchos más desde que llegó a la ciudad.

La “Acróbata” se hizo desear como el sol y el calor en este febrero que sólo muestra nubes y frío. La esperaban para los primeros días de septiembre del 2007, pero llegó a fines de noviembre. El 20 precisamente dejó ver su estructura imponente en el horizonte marino y se esperaba que pronto comenzara con las tareas de succión de arena.

Pero los problemas lejos de desaparecer, recrudecieron y desde que llegó apenas pudo coleccionar un par de jornadas de trabajo continuo. Cuando no fue el viento, aparecieron problemas mecánicos, como la rotura de una bomba de agua que la dejaron fuera de acción.

Luego, en medio de una marejada, se llevó por delante el banco de arena y rompió uno de sus ejes, con lo cual debió quedar amarrada al muelle por más de una semana. Antes, en plena tarea se llevó por delante una cadena de ancla que a un barco se le cayó en la zona y nadie de su tripulación denunció ante la Prefectura.

“Ese incidente les provocó la pérdida de una cuchara con la que levanta la arena. Por suerte los buzos la encontraron a los pocos días y pudieron re ensamblarla para devolverle operatividad”, dijeron desde el Consorcio.

Más allá que la empresa de dragado cobra por metro cúbico de arena removido, a nadie le conviene que la “Acróbata” prolongue su estadía frente al acceso secundario del canal de acceso. En principio se preveía que la obra demandara más de 40 días, pero ahora nadie descarta que se termine en 90. “Llegó el 20 de noviembre y no hizo ni el 15 por ciento de lo que se necesita”, contó una fuente portuaria.

En la empresa sabían que era un desafío importante encarar una obra de estas características, sobre todo por las condiciones propias de la boca del puerto, aunque nunca pensaron sufrir tantos contratiempos.

“El otro día en el acceso al puerto había olas como para hacer surf; en esas condiciones es imposible trabajar”, graficó Eduardo Pezatti, presidente del Consorcio. El funcionario reconoció que estas condiciones impiden que la Dirección de Vías Navegables avance en el estudio de batimetría.

18/02/08
PESCA & PUERTOS

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