La función de las terminales en el sistema logístico global

No hace falta ser un experto para entender que los puertos forman una parte importante en la cadena logística y que su desempeño tiene un impacto directo en la economía de un país. Es obvio que los puertos eficientes fomentan el comercio internacional y hacen que un país sea competitivo, y que los ineficientes tienen el resultado opuesto.

Este axioma -que vale para todo tipo de puertos, pero muy especialmente para los de carga general y contenedores- es tenido rigurosamente en cuenta en todos los países industrializados y también en muchos países en vías de desarrollo. Sin embargo en muchos casos ni las autoridades ni el Comercio analizan correctamente si sus puertos son eficientes o no.

Un estudio de las Naciones Unidas publicado a fines de 2004 titulado Assessment of a seaport land interface, an analytical framework ("Evaluación de la interfase entre el puerto marítimo y la tierra: un marco analítico"), señala que, especialmente en los países en vías de desarrollo, históricamente se prestó atención sólo a la parte marítima del transporte, demorando la integración de éste con el transporte terrestre y el sistema logístico.

Principal cliente

Muchas autoridades portuarias publican únicamente cifras sobre los servicios que el sistema portuario le brinda al buque. Informan el máximo tamaño de los buques que pueden recibir; cuántos muelles, grúas y equipamientos tienen; las capacidades de sus playas de almacenamiento; cuántos contenedores pueden manipular por hora, y si los buques sufren o no demoras. Pero no prestan atención a la calificación de su principal cliente, que desde el punto de vista de la economía no es el buque, sino la carga.

Un buen manejo de la logística garantiza ahorros iguales a una buena porción de los fletes marítimos. Se debe analizar la aptitud de los puertos para desarrollar eficientes conexiones terrestres y qué posibilidades ofrecen para crear instalaciones aptas para integrarse con el sistema global del comercio y la logística.

Es de suma importancia que las autoridades verifiquen cómo funcionan los puertos en el sistema logístico. El desafío para el país es hacer un profundo análisis de lo que tenemos y después establecer cómo adaptar los sistemas de transporte y sus interfases (puertos y terminales interiores de carga). En el mundo se creó un sistema de puertos mediante el cual los puertos principales ("concentradores") atienden a los grandes buques de las líneas de ultramar y los puertos secundarios ("alimentadores") se ocupan de las naves menores que hacen conexión con los buques de ultramar en uno o más de los puertos principales.

En la Argentina, con su largo litoral marítimo y fluvial, ya funciona este sistema, con Buenos Aires y Dock Sud como sus puertos principales y varios secundarios en el río Paraná y en la costa atlántica. Pero si las autoridades aplicaran los métodos sugeridos por Naciones Unidas para analizar la eficiencia del sistema, las conclusiones probablemente no serían satisfactorias y arrojarían resultados negativos.

Dicho análisis seguramente sugeriría que la Argentina debe desarrollar un nuevo sistema portuario, complementando el único y dominante puerto de Buenos Aires con otros puertos principales de La Plata y Zárate. Buenos Aires consiguió siempre suprimir todo tipo de competencia, lo que derivó en un sistema ineficiente, razón por la cual no pudo evitar que puertos como Montevideo capten una gran porción de las cargas. Si no se hacen los necesarios cambios, esta tendencia se agravará.

Por Antonio Zwidwijk

El autor es consultor y ex director de Murchison SA. E-mail: azuidwijk@arnet.com.ar.

29/08/06
LA NACION

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