La necesidad de ampliación de los muelles de ultramar y pesquero en Comodoro Rivadavia se hace más que evidente por estos días.
La Administración ha debido rechazar el ingreso de barcos pesqueros para descarga de langostino a raíz de que el sitio principal está ocupado por el buque Cabo de Hornos, que desde el viernes último y hasta el jueves próximo realizará la descarga de materia prima para la elaboración de cemento.
A la intensidad de tráfico de estos días se suman contingencias climáticas que, al sufrir marejadas de la zona noreste, afecta hasta el punto de impedir la operatoria del muelle pesquero, lo que se repite durante muchos días al año.
La buena perspectiva de trabajo por la zafra de langostino en aguas nacionales se ha visto afectada en estos días en la terminal marítima local, ya que a poco de andar el espacio acotado impide un mejor aprovechamiento de las oportunidades de trabajo que, en contraste con años anteriores, se han potenciado en esta segunda parte del 2006.
Así, en los últimos días la Administración portuaria debió responder en forma negativa al pedido de ingreso de cuatro embarcaciones pesqueras, al no poder garantizar espacio y descarga con celeridad para volver a salir, según reconocieron fuentes portuarias.
Es que la maniobra que realiza el buque Cabo de Hornos, que trajo 5.800 toneladas de escoria para Petroquímica y luego cargará 5.000 toneladas de cemento para exportación, ha ocupado la casi totalidad del muelle de ultramar, por lo que es imposible admitir el ingreso de más buques pesqueros en ese sitio.
Lo que se lamentaba en el puerto es que el rechazo a cuatro barcos se multiplica porque el armador trabaja con otras embarcaciones, que al recibir la negativa de ingreso busca otros muelles y luego hay que volver a convencerlos de que pueden reingresar para centralizar su operatoria en los muelles comodorenses.
Por eso resurge con importancia la necesidad de ampliación de los muelles, en 72 metros el de ultramar (hoy tiene 108 metros) y 84 el pesquero (hoy de 80 metros), lo que daría posibilidad de albergar un mayor movimiento pesquero en el puerto comodorense. Este, por su ubicación geográfica y la infraestructura de servicios que ofrece la ciudad, sigue siendo de importancia estratégica para la pesca en el golfo San Jorge.
Otro de los temas que ha surgido como evidente necesidad en estos días es la continuación de la obra de abrigo del escollerado norte, de manera de proteger las operaciones a raíz de los perjuicios que ocasiona la marejada del noreste, según se puntualizó.
Esa contingencia resta varios días de operatividad, en el año, al muelle pesquero, lo que hace más dificultosa la operatividad, por lo que la obra de ampliación de la escollera norte (realizada en su momento con piedras y acrópodos de hormigón premoldeado) es otro item en la agenda portuaria local, que espera definiciones de Nación para afectar financiamiento necesario para las obras en cuestión.
Traslado de operatoria
Por otro lado, sobre la descarga de escoria que se realiza por estos días, fuentes del ámbito portuario no dejaron de observar que la maniobra se realiza con descarga a granel sobre muelle, lo que motiva que luego el material deba ser levantado con palas para cargar en camiones. Ante la falta de tolva y cinta transportadora, esto supone un riesgo para la estructura portuaria: “la acción de las palas mecánicas sobre la loza del muelle, si es intensa en el tiempo, puede afectar el hormigón y dejar los hierros al descubierto, que luego empiezan a corroerse y debilitaría seriamente la estructura portuaria –relató un observador-. De todos modos, no hay que alarmarse por el momento, ya que una descarga cada 50 ó 60 días no resulta tan perjudicial. Lo grave sería si estas descargas se intensifican”.
De todos modos, la descarga de escoria en el puerto local no sería duradera en el tiempo, ya que esa maniobra comenzaría a concentrarse en Caleta Paula, a raíz de que Petroquímica ha mudado parte de sus procesos de producción a Pico Truncado. Si esto se concreta, en cambio, el puerto de Comodoro mantendría e intensificaría su actividad para la recarga de cemento para los mercados de exportación, que continuaría realizándose a través de estos muelles.
En tal sentido, las fuentes portuarias consultadas ven con buenos ojos la división de tareas con el vecino puerto caletense.
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15/08/06
CRONICA COMODORO RIVADAVIA










