Cabecillas al banquillo.
Exactamente a un mes de concluida la feria judicial, el Juez de Instrucción en lo Penal Oldemar Villa llamó a declarar a tres principales cabecillas de la Agrupación de Marineros de Santa Cruz vinculados con la quema de las plantas pesqueras ocurrido en julio del año pasado. La defensa de Daniel Medina, ejercida por el abogado César Amaya, presentó un planteo de excepción que el magistrado analiza por estas horas. En tanto 33 marineros aguardan su turno para ser indagados.
Finalmente tras largos meses de espera, a los cabecillas imputados por el fiscal Ariel Quinteros como responsables de la quema de las plantas pesqueras les llegó la hora de sentarse en el banquillo de los acusados, aunque según se supo solo 2 de ellos fueron indagados, ya que Luis “Rengo” Sáez no se presentó en tiempo por encontrarse ausente de la localidad, en tanto curiosos aseguran que por estos días se lo vio esperar largas horas en sede judicial pidiendo ser recibido por el juez.
“En un acto de Kirchner”
Según fuentes consultadas, dichos conceptos habrían sido esgrimidos por Daniel Medina durante el trámite judicial, quien a llanto pelado y solicitando agua en varias ocasiones, habría negado tener vinculación alguna con los siniestros y la decena de delitos que se le imputan. “Juro que no tengo nada que ver, yo estaba en un acto de Kirchner y llegué cuando las plantas estaban ya hechas pelota, y solo intenté tranquilizar a los muchachos, que gracias a mí no rompieron Costanera y Copromar, no sé por que se la toman conmigo estuve varios meses enfermo de una terrible infección y casi paso de largo”, comentó una fuente que habría señalado Medina, quien junto a Sáez es uno de los principales implicados en la quema de las plantas y tal vez el más comprometido, al que se le endilga no solo la participación sino la autoría intelectual de un puñado de delitos que van desde amenazas reiteradas, hasta estrago, pasando por entorpecimiento de la actividad productiva, todos en concurso real con una pena efectiva de 3 a 10 años de prisión.
De todos modos no solo Medina habría llorado en el juzgado, otro marinero de lagrimal fácil sería Luis Sáez, quien tras llegar una semana tarde para la indagatoria, sentado un banco en sede judicial habría esperado largas horas que el magistrado lo atendiera, al parecer ello no ocurrió, y ante la amarga realidad, el mítico “Rengo” habría dado rienda suelta a sus primeras lágrimas, hecho que habría sido presenciado por una veintena de curiosos que realizaban trámites, entre ellos, la secretaria de un letrado que jura haberle acercado un pañuelo tisú para mitigar el llanto.
Horas más tarde la secretaria testigo, en diálogo con P&P contó que Sáez le dijo “quiero hablar con el juez, quiero pedirle que se olvide todo esto, yo ahora estoy trabajando en Gallegos para alguien del gobierno y esto me corta todo”.
Las lágrimas no alcanzan
Más allá de los transcendidos, lo concreto es que en el extenso expediente que tiene al menos 5 cuerpos habría filmaciones, escuchas telefónicas y hasta testimonios de arrepentidos que apuntarían a los cabecillas como responsables directos de los siniestros.
En ese contexto una fuente empresaria que oficia como querellante en la causa razonó que “lamentablemente estos tipos le hicieron mucho daño al pueblo, sembraron hambre y desolación, ahora cuando todo el mundo los rechaza tarde se dan cuenta, y quizás lloren y se lamenten, pero a veces las lágrimas no alcanzan ante tanta evidencia”.
10/03/08
PESCA & PUERTOS





