Pesquera San Isidro anunció despidos y se dispara un nuevo conflicto (Madryn)

FotoLa empresa pesquera San Isidro de Puerto Madryn anticipó que dentro de una semana, a partir del 1 de mayo, despedirá a una treintena de trabajadores de su planta procesadora. Se dispararía un nuevo conflicto laboral. Alerta del sindicato.

Los despidos anunciados por Pesquera San Isidro podrían disparar un nuevo conflicto laboral y pusieron en alerta al Sindicato de la Alimentación que anunció que, de concretarse la reducción de la mano de obra, llevará adelante medidas de fuerza que paralizarían la pesquera.

La firma esperará el vencimiento del acuerdo firmado con el gobierno y el STIA, en el que se estableció la prohibición de despedir trabajadores hasta el 30 de abril. Al día siguiente se prescindiría de 34 operarios de la planta.

La dotación de personal de la firma totaliza doscientos cuarenta y tres personas, incluidas las tripulaciones de los buques tangoneros, de los cuales ciento veintitrés corresponden a la procesadora en tierra.

San Isidro dejaría, en planta, solamente el mínimo de trabajadores que la ley le exige en relación a los metros cúbicos de bodega de los buques langostineros. La presentación ante la delegación del Ministerio de Trabajo se efectivizaría en las próximas horas, y ya han comenzado los contactos informales con el Sindicato de la Alimentación, aunque no ha existido acuerdo alguno entre el planteo de la empresa y el requerimiento sindical de no despedir a nadie.

“La semana que viene van a hacer la presentación por escrito, pero ya sabemos que van a echar a treinta y cuatro compañeros. Hemos estado charlando con el gerente de la empresa pero no hay ningún acuerdo. Dicen que lo tienen que hacer para mantener la fuente laboral”, explicó el prosecretario gremial del STIA, Oscar Hughes, quien rechazó los argumentos empresarios y dijo que se trataba de una estrategia de presión para no otorgar el aumento del veinte por ciento que solicita el gremio.

“Hacen todo esto para presionar, para meter miedo a la gente. Pero les decimos que si echan a una persona van a ser los responsables del inicio de un conflicto que no sé como sigue”, advirtió el sindicalista.

Hughes sostuvo que hasta ahora la actividad en la planta “es normal, están trabajando casi todos los días, depende de cómo ingresa pescado. Están haciendo setecientos cajones de langostino por día. En esta marea los barcos trajeron 70 toneladas de langostino, entonces no aceptamos que quieran despedir trabajadores”, indicó.

Respecto de la mesa de concertación que se planea llevar a cabo el 4 de mayo, el dirigente gremial la consideró necesaria y valoró la convocatoria del intendente Carlos Eliceche. “Nosotros no tendríamos problemas de acompañar al sector empresarial para reclamar medidas ante la Provincia y la Nación, siempre y cuando los beneficios de eso sean compartidos con los trabajadores”, condicionó.

El integrante de la conducción del STIA señaló además que esa entidad “está dispuesta al diálogo, vamos a acompañar a las empresas. Pero que quede claro que el pedido de aumento salarial no lo vamos a dejar de lado, porque los costos de la canasta familiar siguen subiendo”.

“Rechazamos estas amenazas que nos están haciendo las empresas de echar trabajadores. Acá siempre la peor parte se la llevan los obreros, y no estamos dispuestos a permitirlo”, agregó.

Hughes indicó que “ya le hemos comunicado estas situaciones a la Secretaría de Pesca y a la Secretaría de Trabajo para que los despidos no ocurran. Sabemos que el 30 de abril se vence el acuerdo provincial y nosotros vamos a seguir sosteniendo que se mantengan las fuentes de trabajo”.

El gremialista consideró que “el Intendente está de nuestro lado, siempre ha estado al frente de los trabajadores, como lo hizo en el 2005 que acompañó el reclamo salarial. Ahora ha propuesto esta mesa de convocar a todos los que están en la pesca y tratar de ayudar al sector y salir de esta crisis”. “Las empresas tienen que venir con los números claros y plantear las dificultades que tienen una por una”, exigió.

Con todo, desde el gobierno provincial se observa con extrema preocupación la evolución de este conflicto en ciernes, ya que podría ser la mecha que encienda una confrontación de mayor magnitud.

“No se dan cuenta de que están jugando con fuego”, sintetizó un ministro del Gabinete al ser consultado sobre el particular, aunque prefirió no avanzar teniendo en cuenta que los despidos aún no se han formalizado. Estas circunstancias acelerarían la necesidad de prorrogar el acuerdo de paz social que expira exactamente dentro de siete días.

Por lo pronto, ya hay quienes han comenzado a juntar gomas. Sólo falta un fósforo.

Texto y fotos de Nelson Valdivia

24/04/09
REVISTA PUERTO

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