Las piscifactorías aportan el 40% del pescado para los precocinados (España)

No hay suficiente pescado en el mar para llenar la insaciable y cada vez más refinada boca de Occidente.

Con el objetivo de satisfacer la demanda, la industria alimentaria emplea ya ejemplares cultivados en las piscifactorías en el 40% de sus producciones masivas de platos precocinados a base de pescado. Según el propio sector de transformación, ha empezado a desarrollarse la segunda era de la fast seafood, es decir, comida rápida, pero con un nivel de calidad inimaginable hace tan solo cinco años. Y lo mejor de todo es que se vende a los consumidores a un precio sensiblemente inferior a lo que pagan por el pescado de captura en condiciones similares de peso y preparación culinaria.

Las compañías del mundo pesquero se han dado cuenta de que el negocio de la seafood elaborada es uno de los más rentables de los últimos años. La demanda de productos cocinados y que sólo precisan un fugaz paso por el horno convencional o el microondas, crece cada año a un ritmo superior al 15%.

«Ya apenas se cocina en casa —dice el director comercial de la firma catalana Geland, Ramón Bufí— y además la calidad es muy superior a la de hace unos años, con unas garantías impresionante y una presentación exquisita; las amas de casa ya no compran merluzas enteras, porque al final de todo el proceso sale muy caro». Esta nueva oferta de frutos del mar, que en algunos casos son auténticos manjares —aunque también puede ocurrir que en un mismo producto reúna decenas de ingredientes, estabilizantes, correctores y potenciadores de sabor—, podrá verse hasta mañana en el recinto ferial de Vigo (Ifevi), donde ayer se inauguró la feria internacional Conxemar, considerada la segunda más importante del mundo después de la que se organiza en Bruselas, con la presencia de 600 stands procedentes de los cinco continentes.

Por L.C. Saavedra

04/10/06
LA VOZ DE GALICIA

Enviar un comentario nuevo

El contenido de este campo se mantiene como privado y no se muestra públicamente.