Harán un vivero de mariscos en Puerto Lobos (Chubut)

Financiarán las estructuras de captación de semillas en el Golfo San José, a cargo de la asociación Despertando Tradiciones de Puerto Pirámide. En Puerto Lobos, una cooperativa de pescadores artesanales estará a cargo de un vivero, donde mantendrán vivos los mariscos.

El cultivo artesanal de mejillón tendrá un fuerte impulso. A través del Programa de Desarrollo Comarcal del Ministerio de la Producción provincial, una asociación civil de Puerto Pirámide (Despertando Tradiciones) producirá unas 15 toneladas de semilla. Para captar las larvas, la asociación colocará 25 estructuras de metal en el golfo San José, frente a los galpones de Punta Buenos Aires, antes del primero de octubre.

 En marzo, las semillas serán vendidas para ser resembradas en otro punto de la provincia (puede ser Camarones o Puerto Lobos), donde -tras 10 meses de engorde- generarán unas 150 toneladas de mejillón vivo. Actualmente, las plantas de procesamiento industrial pagan 2.20 pesos el kilo de mejillón fresco (aunque casi no compran porque destinan su personal al langostino, que rinde mucho más).

El objetivo del proyecto es desarrollar nuevos mercados, para que el pescador pueda vender a un precio mayor: en el mercado gourmet, el kilo de mejillón puede llegar a los 4 pesos. El programa, contempla el financiamiento de un vivero de mariscos en Puerto Lobos. Estará a cargo de una cooperativa de pescadores artesanales.

Con una bomba, extraerán agua de una ría y mantendrán vivos los mariscos en piletones -además les quitarán la arena-; hasta que llegue el camión que los transportará al mercado. El objetivo es lograr una certificación de "manipulación mínima", como sello diferenciador que le dará valor agregado al producto.

Y llegar al mercado gourmet, que paga mejor que el industrial. Para lograr todo esto, en esta primera etapa el programa comarcal financiará las estructuras de metal de captación de semillas y la primera siembra, la construcción del vivero en Lobos, asesoramiento técnico para pescadores, y la investigación de mercado de una economista en Capital Federal y el Gran Buenos Aires (luego apuntarían a otros grandes centros urbanos). El costo de todo esto ronda los 130 mil pesos y la comuna de Puerto Pirámide será la encargada de administrar los fondos.

MARICULTURA ARTESANAL

"El programa de desarrollo comarcal, lo que tiene de innovador es que se hizo a partir de un diagnóstico en el territorio, a través de una evaluación de las necesidades que tenía un grupo social, en este caso el de la pesca artesanal", explica el biólogo Ignacio Agulleiro, uno de los técnicos que articula el proyecto en la comarca Virch-Península Valdés. «Se trabajó con los mismos actores sociales, para determinar cuáles eran las herramientas que necesitaban para desarrollar su actividad». "Se planteó hacer un desarrollo de nuevas alternativas, entre ellas la maricultura artesanal, como complemento de la actividad pesquera artesanal. Y además capacitar a los pescadores en la utilización de nuevas artes de pesca, para capturar otras especies: el cangrejo, la navaja, la ostra, la panopea.

No está desarrollada la pesquería de estas especies porque no hay un interés manifiesto por parte de las procesadoras grandes; pero existe un consumo importante de estos productos que se podría canalizar directamente del pescador al consumidor". Como ejemplo, Agulleiro pone el cangrejo: un plato preciado en Brasil, que aquí se podría comenzar a ofrecer en los restaurantes. Es una cuestión cultural, donde también juega la imaginación de los chefs.

HACIA LA PLANTA PROPIA

En esta primera etapa, el programa comarcal contempla 4 mil pesos para la Asociación de Pescadores Artesa-nales de Puerto Madryn. Con eso le pagarán a la encargada de diseñar un proyecto técnico, con el cual podrán financiar el equipamiento para la planta que están construyendo en el parque pesquero de Puerto Madryn.

La obra civil aún no está concluida y se espera que el año que viene puedan acceder al financiamiento. La pesca del marisco, actualmente está pasando por una crisis en la provincia. Por un lado, la marea roja se extendió más de lo previsto en el Golfo San José.

Por el otro, las plantas de procesamiento se volcaron al langostino y muchos marisque-ros quedaron sin comprador, debiendo renegociar con plantas pequeñas (de las cuales algunas cerraron por no poder pagar la garantía horaria: se les encareció mucho la mano de obra). De todas formas, esto no desespera la paciencia del pescador. "Hemos pasado temporadas como esta", graficó el pescador Luis De Francesco, de la asociación madrynense. "Pero sin dudas esta crisis se va a sentir en la economía local".

18/08/06
EL CHUBUT

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