Hallan restos de un avión de la Aviación Naval accidentado en 1961

 (NM) Se trata de un North American SNJ-5C hundido durante una práctica de aterrizaje en el portaaviones ARA Independencia. El piloto resultó ileso.

(NM) Los restos de un avión que perteneció a la Aviación Naval en la década de 1960 llegaron a bordo de un buque pesquero a la ciudad de Ushuaia en el día de ayer.

El hallazgo del pesquero San Arawa II se produjo el pasado jueves 28 de febrero cuando realizaba tareas de pesca de arrastre a unos 150 kilómetros al nordeste de la ciudad de Río Gallegos, en la Zona Económica Exclusiva de la Argentina. Los restos del avión fueron localizados en la posición Latitud 51º41'S, Longitud  66º58'W.

De acuerdo a informes periodísticos, luego de especularse con la posibilidad de que se tratara de un avión argentino caído durante la guerra por las Islas Malvinas, expertos de la Armada llegaron a la conclusión que se trata de los restos de un SNJ-5C accidentado en 1961.

A esta conclusión se llegó luego de analizar los restos del aparato rescatados por el pesquero.

Según los mismos informes de prensa, se trató de un accedente sufrido el 12 de diciembre de 1961, mientras el avión intentaba aterrizaren el portaaviones Independencia y el piloto resulto ileso.

El avión en cuestión, construido en 1937 por la fábrica North American (NA) antes de la II Guerra Mundial como AT-6 Texan, era una adaptación para operar en portaaviones, provisto de gancho para el aterrizaje. Varios de estos aviones fueron adquiridos en Suecia, después de la Guerra.

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SNJ aterrizando en la cubierta del ARA Independencia

Formaba parte en 1958, al arribo del portaaviones ARA Independencia al país, de la “Tercera Escuadrilla”, una de las 3 de unidades aeronavales de ataque con que contaba entonces la Aviación Naval. Con uno de los aviones de esta Escuadrilla se realizaron los primeros aterrizajes argentinos a bordo de este portaaviones, iniciando así una experiencia que duró 30 años.

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ARA independencia con aviones Corsario F-4U de la Segunda Escuadrilla Aeronaval de Ataque

La Armada sustituyó en 1969 al Independencia con el ARA 25 de Mayo, teniendo este último sí participación en la Guerra de Malvinas cuando operó con 4 aviones S-2E Tracker y 8 A-4Q Skyhawk y con 4 helicópteros SH-3D Sea King y 2 AI-03 Allouette de su Grupo Aéreo Embarcado.

En 1988 el ARA 25 de Mayo fue retirado del servicio para una modernización a realizarse por la industria naval de nuestro país, que nunca se llevó a cabo. Después de deambular entre la Base Naval de Puerto Belgrano y el Astillero Río Santiago, fue vendido para chatarra y supuestamente desguazado en Alang (India) en 1999.

Durante esos 30 años de actividad de portaaviones nuestro país ganó una merecida reputación mundial como expertos en ese trabajo de alto riesgo. La actividad de portaaviones no estuvo exenta de accidentes y de pérdida de vidas y aviones. La operación a partir de 1982 con los modernos Super Etendard fue una demostración de los logros técnicos de la Armada en el exclusivo club de las marinas con portaaviones de ataque.

La Aviación Naval Argentina es reconocida mundialmente por la eficacia de sus logros en las acciones de la Guerra de Malvinas. Sus tripulaciones hundieron al HMS Sheffield, al ARF Atlantic Conveyor, a la HMS Ardent y averiaron otros buques, entre múltiples logros, que sin embargo no fueron suficientes para volcar en resultado de la contienda. Entre ellos se destaca el ataque al portaaviones HMS Invincible el 30 de mayo de 1982, en una acción conjunta con la Fuerza Aérea Argentina, cuyos daños nunca fueron reconocidos por los británicos, pero que los pilotos que sobrevolaron a muy baja altura al portaaviones durante al ataque aseguran que presentaba una columna de humo emergiendo de su casco.

En años recientes y a falta de un portaaviones propio, la Aviación Naval se ha entrenado en portaaviones norteamericanos y brasileños, manteniendo una base de formación que le permita no perder totalmente lo aprendido en esos 30 años y reponerse rápidamente en caso de compra de un buque de esas características por parte de la Argentina.

Las investigaciones sobre los restos del avión hallado están a cargo del juez federal de Ushuaia Federico Calvete.

Sería deseable que todas las partes encontradas por el San Arawa II terminaran sus días en el Museo de la Aviación Naval, uno de los más completos y bien montados de su ramo en Sudamérica, que puede visitarse en la Base Aeronaval Comandante Espora de Bahía Blanca.

19/03/08
NUESTROMAR

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