En su reclamo legal sostiene que se reserva "la soberanía y los derechos" sobre el buque y la carga. Considera que la nave colonial estaba al servicio de su Reino cuando se hundió. El conflicto es por las 17 toneladas de monedas de plata y oro encontradas por la firma estadounidense Odyssey, quien se niega a revelar el lugar del descubrimiento y el nombre de la embarcación.
Todo parece indicar que a los "cazadores de tesoros" del Odyssey no les será tan fácil quedarse con la fortuna encontrada en el fondo del Atlántico, en un barco colonial. El gobierno español, quien sospecha que se trata de un antiguo buque de ese país, presentó una demanda legal ante un tribunal federal de Tampa, Florida, lugar donde tiene su base la empresa Exploración Marina.
El tesoro está compuesto por 17 toneladas de monedas de plata, oro y objetos de arte. Los expertos consideran que su valor total ronda los 500 millones de dólares. Ya fue extraído y llevado por Odyssey a "un lugar seguro" en Estados Unidos.
En su presentación, el Gobierno español sostiene que la demanda busca preservar sus derechos de propiedad "sobre el buque hundido mientras estaba al servicio del Reino de España, así como la carga y otras propiedades".
Además, señala que se reservan "la soberanía y los derechos sobre el buque, carga, artefactos y cualquier contenido" encontrados. Si bien Odyssey se negó a revelar el nombre de la nave hundida y el lugar exacto donde la encontraron, trascendió que sería en la costa británica, tal vez muy cerca de Gibraltar.
La firma estadounidense que recuperó lo que puede ser el más rico tesoro submarino descubierto hasta ahora, mantiene su silencio respecto al origen de esas monedas. Esto, desde el punto de vista español, aumentó las sospechas de que podría tratarse de un expolio (término que denomina el botín con que se queda el vencedor).
El hallazgo se difundió oficialmente el pasado 18 de mayo. Los directivos de Odyssey dieron a conocer la cantidad de material encontrado, algunos conceptos generales sobre la operación, pero eludieron brindar precisiones. Y afirmaron que no podían confirmar la identidad de los restos porque no estaban seguros.
Ante esta situación, el Ministerio español de Cultura ya pidió una serie de respuestas a la empresa. La primera, como es obvio, se refiere a la ubicación exacta del buque. También quiere aclaraciones sobre el oscuro vuelo entre Gibraltar y Tampa en que Odyssey trasladó el botín.
En el último comunicado emitido la semana pasada, la empresa estadounidense asegura que "desde ningún punto" la operación denominada "Cisne Negro" se encontraba bajo la jurisdicción de las autoridades españolas". Y que así lo probarán "si el Gobierno español lo requiere oficialmente".
En el caso de que España u otra nación confirmen sus derechos legales sobre el yacimiento arqueológico, Odyssey recordó que debe aplicarse "la concesión de rescate del Tribunal del Almirantazgo" británico, que entrega hasta el 90 por ciento del pecio extraído a la empresa responsable de su recuperación.
31/05/07
CLARIN











Audacia española
Como habitual lector de vuestro semanal, leo con profunda sorpresa la siguiente noticia:
"Demanda de España contra la empresa que halló el fabuloso tesoro en un barco hundido
En su reclamo legal sostiene que se reserva "la soberanía y los derechos" sobre el buque y la carga. Considera que la nave colonial estaba al servicio de su Reino cuando se hundió. El conflicto es por las 17 toneladas de monedas de plata y oro encontradas por la firma estadounidense Odyssey, quien se niega a revelar el lugar del descubrimiento y el nombre de la embarcación"
Si han sido audaces los españoles, no cabe duda. Haber colonizado lo que hicieron, no tema menor. Quizá discutiremos cómo lo hicieron, pero no es tema de lo que quiero abordar.
Digo audacia, pues, la pregunta que debiéramos hacernos a estos años, es de quieén realmente ra el tesoro que el buque transportaba, y quién efectivamente era su dueño.
Minas de plata y oro en España, no recuerdo hayan habido. Solo las tuvieron en América (tendrá que ver con el cómo lo hicieron que no quise abordar) y de allí hicieron una explotación en mineral y vidas que solo el recordarlo es ya penoso. Potosí servirá para agilizar la memoria.
Entonces, será audacia? Será pésima memoria? O simplemente dejar sentado ante la historia que los pueblos (con un pequeño detalle, hoy pueblos independientes) que proveyeron el oro, la plata, la vida y las haciendas a España no tienen hoy ningún derecho a lo que les extrajeron o expoliaron.
Sería una buena noticia que los respectivos Estados, ejerzan su derecho.
Cordialmente
Luis Alberto SARMIENTO
LE 8.049.244