La invasión pingüina

Unos diez mil ejemplares llegaron a las islas Georgias del Sur. Marcharon unidos hacia la costa, en donde tiñeron el paisaje con sus colores.

La bahía de San Andrés recibió, como todos los años, la visita de los pingüinos emperador. Llegaron dispuestos a dejar sus huevos sobre la arena y esperar el nacimiento de sus crías.

Los diez mil visitantes de las costas de Georgias del Sur son parte de una comunidad de cien mil ejemplares que se mueven cerca de la Antártida.

El diario Daily Mail, publicó una imagen en donde se puede apreciar su marcha colorida.

Los pingüinos machos son monógamos y los primeros en llegar para limpiar y dejar impecable el nido que la misma familia utilizó el año anterior.
 
Luego de realizar la tarea, esperan descansando el arribo de su pareja, que se produce unos días más tarde.

En octubre las hembras ponen dos huevos, que eclosionan en noviembre. A diferencia de muchas especies, ambos comparten la tarea de incubación y alimentación de los pichones.

Los recién nacidos se independizan hacia fines de enero o principios de febrero, y cambian su plumaje entre los meses de marzo y abril, antes de comenzar la migración hacia el norte.

25/10/07
INFOBAE

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