Kitesurfing: montando el viento

En Punta Rasa se realizó una jornada de demostración organizada por Windstopper y la Asociación Argentina de este deporte.

PUNTA RASA.– Este lugar de la provincia de Buenos Aires, a escasos kilómetros de San Clemente del Tuyú, que se destaca por las olas y el viento que sopla constantemente, fue el escogido para realizar el Windstopper Kite Tour 2006, una demostración que organizó la firma Windstopper junto con la Asociación Argentina de Kitsurf (AAK) y que reunió a los riders más destacados del circuito local.

Sociedad del windsurf, el surf, el wakeboard y las cometas dirigidas, para algunos el kitsurfing es adrenalina pura; para otros, la manera más cercana de volar.

"Cada uno elige qué hará cuando se meta en el agua, su manera de expresarse en las olas", comentó Matías "Dibu" Ricci, el actual campeón argentino. Y agrega: "Al principio se buscaba saltar alto para ver hasta donde se podía llegar, pero después el deporte evolucionó y se empezó a buscar más por el lado del estilo. Así nació el wakestyle, con maniobras más bajas, pero mucho más rápidas".

Según Alberto Anido, presidente de la AAK, actualmente hay en el país unos 2000 kiters y en el mundo ya pasan los 200.000. Y si bien la meca de los deportes de viento siempre fue Hawaii, de a poco la geografía de Brasil los está superando. "Yo practico desde 2001, tengo 56 años y fui trasplantado de hígado. Según mi esposa, si navego yo, puede navegar cualquiera", bromea el presidente de la AAK, que busca consolidar a Punta Rasa como spot para organizar competencias internacionales.

"Mucha gente vincula el kitesurfing con el windsurf, pero no tienen nada que ver. El windsurf es mucho más difícil, mientras el kite se aprende más rápido y es muy divertido de entrada", sigue el presidente de la Asociación.

03/11/06
LA NACION

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