La Waterwitch - Un buque americano con historia sudamericana

El 28 de Agosto de 1852, a los cinco meses de Caseros, Urquiza promulgaba el Decreto que liberaba la navegación de los ríos a todas las banderas del mundo. Nueve meses después, un 24 de Mayo de 1853 arribaba a la rada de Buenos Aires el primer buque de guerra extranjero qure haría uso de la franquicia brindada por el decreto.

 

 

 

 

 

Este buque era el "Waterwitch" (bruja de las aguas) con bandera norteamericana, que venía con el encargo de realizar un relevamiento hidrográfico general de la extensa cuenca del Plata, que hasta entonces era poco menos que ignorada, ya que los únicos datos positivos eran de la época colonial y algunos pocos datos levantados de los ríos Paraná y Paraguay por marinos ingleses y franceses en 1841.

El comandante de la Waterwitch, Thomas Jefferson Page, era un oficial en la plenitud de sus energías (45 años) y de carrera ya cumplida.

 

 

En cuanto a la Waterwitch, era un vapor de ruedas de 400 toneladas, cuyo armamento consistía para esta empresa en tres pequeños obuses. Aunque no venían a su bordo sabios ni naturalistas, su oficialidad se había escogido especialmente con vistas a una campaña científica. Traía, si, algunos instrumentos astronómicos y contados materiales para estudios de historia natural, pero sus tareas iban a ser principalmente de orden hidrográfico.


Y es del caso aquí considerar la misión de la Waterwitch desde el punto de vista internacional. Abiertos los ríos ampliamente por Urquiza, se imponía su estudio hidrográfico como medida de orden previa al establecimiento de líneas de navegación. De no ocuparse los propios estados ribereños de esto, nadie parecía más indicado que la joven republica del norte que empezaba a contar en el concierto de las naciones y que veía con recelo la ingerencia europea en esta zona.
El principal interesado en la libertad de los ríos y tales empresas debería haber sido el estado mediterráneo del Paraguay; de allí surgió, en cambio, el único contratiempo serio con que tropezó Page en sus campañas.

A Buenos Aires llegó la Waterwitch el 24 de Mayo de 1853, después de sortear airosamente los bancos del estuario, gracias - dice su capitán - a los "admirables levantamientos hechos por los ingleses" (*)

Pero su arribo, en cambio a nuestras playas le iba a deparar una serie de contratiempos, pues Buenos Aires pasaba entonces por uno de los peores momentos de su accidentado entredicho con la Confederación y se encontraba nada menos que sitiada por las fuerza de ésta, o sea de Urquiza, a la vez que bloqueada por su escuadra. Esta constaba de tres vapores y dos veleros de alto bordo, amen de varios bajeles menores, fondeados todos en la Rada Exterior con la bandera nacional al tope.

Buenos Aires por su parte contaba con otra escuadrilla, anclada en la Rada Interior; pero ésta era visiblemente inferior a su adversaria, como que su defensa, según Page, fincaba más en la presencia de los barcos extranjeros mercantes y de guerra, surtos en las inmediaciones, que en las baterías de protección del fondeadero. Después de tomar contacto con el representante de su país, Mr. Pendleton, la primera visita del marino fue para el general Urquiza quien tenía su cuartel establecido en el suburbio de San José de Flores. El prestigioso caudillo le ofreció toda clase de facilidades para sus tareas, y le hizo una impresión muy favorable por la dignidad y señorío de su trato.

Desde luego, como es de suponer, la iniciación de su campaña de exploración se vio demorada por los acontecimientos políticos El 3 de julio, el ministro americano seguía reteniendo la Waterwitch, pues corrían rumores que daban como inminente un ataque y bombardeo a la ciudad. Afortunadamente, el desenlace del conflicto resultó muy distinto y digo afortunadamente pero  solo en el sentido humanitario, pues bajo cualquier otro aspecto fue en verdad un entreacto bien poco edificante y hasta bochornoso de nuestras contiendas políticas que les tocaría presenciar a los marinos yanquis recién llegados.

 

 

Page, en efecto, no disimula en sus memorias la extrañezas que al principio les causaba aquel bloqueo de Buenos Aires tan flojamente ejercido por la escuadra confederada, y la indignación con que vieron a ésta luego defeccionar a su partido y pasarse al adversario en plena luz meridiana, ante el estupor de todos los buques surtos en el río, y aclamada, todavía, por el gentío acudido a la ribera a recibir a aquellos marinos tránsfugas de su causa...

A raíz de este ingrato episodio mediaron, como se sabe, los ministros extranjeros y se levantó el sitio. Pero antes dejó Urquiza subscripto con aquellos los tratados pendientes sobre libre navegación de los ríos, dando así carácter de hecho consumado a esa trascendental iniciativa (13 de julio).

Las fuerzas federales se retiraron, pues, embarcándose en los buques de guerra extranjeros, o sea en la Waterwitcht y en los Vapores británicos Trident y Locust; el resto de las tropas emprendió por tierra el viaje. Urquiza eligió la cañonera de Page para su pasaje personal y el de su estado mayor y escolta - unos 400 hombres - y el embarque se efectuó por Palermo el día 13 de julio. No dejan de ser interesantes los detalles que en el libro del norteamericano hallamos sobre el prócer, entrevisto en aquel momento adverso de su carrera: su ceño impenetrable mientras sentado en toldilla pasea la mirada sobre la playa del Retiro, atestada a esa hora de curiosos, la glacial indiferencia con que pasa así revista involuntaria a su perdida escuadra que tan singular papel hiciera recientemente. . ., mientras prodiga demostraciones de cariño a su fiel perro Purvis -, la urbanidad de sus modales y de su trato, su parquedad en la mesa, etc,.  Tenía que ser en aquel breve viaje de cinco días hasta llegar a Gualeguaychú, donde naciera la amistad de toda la vida que existió entre el general de Caseros y el marino americano.

Vuelta a Buenos Aires, luego de desembarcar a su insigne pasajero, la Waterwitch tuvo aún que prestarse para otra comisión incidental; su ministro necesitaba trasladarse al Uruguay para concluir un tratado de amistad y comercio con la Confederación. Nueva postergación de su programa de exploración, pero que dio al marino oportunidad de visitar la mentada estancia de San José, y de presenciar, entre otras, escenas típicas de rodeo y de yerra después de un pintoresco viaje en galera. Interesóle muy especialmente el Colegio de Concepción del Uruguay, regenteado por notables educadores y dotado de modernos elementos de enseñanza. A ese colegio mandaría más tarde a su hijo Juan, entonces de 12 años de edad que venía con él en la Waterwitch y que andando el tiempo llegaría en nuestra armada a la jerarquía de Capitán de Fragata.


 

 

 

 

 

Pero la historia de este buque es mucho mas larga que esto. El USS Waterwitch fue comisionado durante el invierno de 152-1853. Su casco media 150 pies de largo y desplazaba unas 150 ton. El 8 de Febrero de 1853 salio de Norfolk, Virginia con destino al Atlántico Sur, para investigar la porción sur de Sudamérica y sus ríos afluentes. Por los próximos años realizo extensos estudios en los ríos de Uruguay, Argentina y Paraguay.

El 1 de Febrero de 1855 un fuerte Paraguayo disparo a la Waterwitch (ver historia en Histarmar) y falleció uno de sus marineros. Este incidente hizo que terminara su misión en esta zona, pero continuo sus tareas en otras partes de Sudamérica y recién volvió a EEUU para reparaciones en Mayo de 1856. El próximo acto de servicio fue como retribución al ataque que había sufrido. Varios buques de la "escuadra Brazil" zarparon bajo el mando del Alm. W.B.Shubrick a Asunción, Paraguay para pedir explicaciones al gobierno paraguayo. Con la presencia de tal grande flota tan cerca de su sitio de gobierno, los Paraguayos  ofrecieron disculpas, una indemnización por los daños y se firmo un nuevo tratado que estableció relaciones cordiales entre ambos países.

La Waterwitch continuo sus estudios en Sudamérica hasta poco antes de comenzar la Guerra Civil Norteamericana. Llego al puerto de Philadelphia en Noviembre de 1860 para reparaciones y fue re-comisionada el 10 de Abril de 1861, dos días antes del ataque a Fort Sumter. Entre Mayo de 1861 y el verano de 1864 la Waterwitch sirvió en una variedad de roles, incluyendo correo y buque de bloqueo. Sirvió en el Golfo de México y en las costas de Georgia y fue responsable por la captura del buque William Mallory que trataba de burlar el bloqueo, luego de 5 horas de caza.

En Mayo de 1864 se realizo una expedición Confederada para capturar un buque de la US Navy que estaba al ancla cerca de Savannah. Este buque era la Waterwitch. Unos 11 oficiales y 120 soldados estaban en la expedición. En la madrugada del 3 de Junio de 1864 atacaron al buque, que solo tenia unos 65 hombres para su defensa. Todos fueron muertos o heridos en una heroica batalla, tal que no quedo ninguno para rendir el buque, los confederados sufrieron unos 5 muertos y 24 heridos.

 

 

Durante las semanas siguientes la marina de la Unión realizo esfuerzos en encontrar su barco y destruirlo o recapturarlo, sin éxito. Debido a su calado, los Confederados no podían llevarlo a Savannah por ríos interiores, por lo que lo dejaron en el rió Vernon. Finalmente, el 19 de Diciembre de 1864 el buque fue quemado para que no cayera en poder de la Unión.

Actualmente hay varios artefactos de este buque en exposición en el Museo Nacional de la Guerra Civil, incluyendo la bandera original del bote que la abordo y la campana del buque, que sobrevivieron solo debido a que unos marineros sureños los retiraron antes de quemarlo.

Investigadores e historiadores han tratado de encontrar donde se hundió este buque, hasta ahora sin éxito, pero una asociación americana quiere construir una replica. Sus datos están en www.portcolumbus.org.
Fuentes: Arguindeguy -National Civil War Museum.
Mas  fotos y datos se pueden encontrar en:

http://www.histarmar.com.ar/InfHistorica/PageBase.htm
y en 
http://www.histarmar.com.ar/InfHistorica/Watertwitch-base.htm


19/07/06
HISTARMAR

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