Lo reveló una investigación de científicos de EE.UU. y de Canadá.
Los hielos del Artico están cada vez más débiles. Y eso, además de pronosticar un previsible aumento del nivel del mar, perjudica a las especies que sobreviven de la caza y de la pesca en esos territorios helados.
Para el oso polar, el futuro es tan negro que, según estudios realizados por investigadores del Centro de Geología de Alaska, si todo sigue así o empeora, podría volverse caníbal.
El Libro Rojo 2006 de las especies en peligro, elaborado por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN, según su sigla en inglés), lo tiene desde hace meses en sus páginas como una de las especies más amenazadas.
Ahora, un nuevo trabajo científico sobre sus hábitos, lanzó otra alarma. La investigación de ambientalistas estadounidenses y canadienses, liderados por Steven Amstrup, asegura que cada vez tienen menos posibilidades de conseguir alimentos. Y que eso los obligaría a atacarse entre sí.
Estos animales tienen por costumbre alimentarse a sí mismos y también a sus crías sólo con lo que cazan entre las capas heladas. Son capaces de matar para mantener la población regular, con un sentido de liderazgo y con ventajas para la reproducción. "Eso podría modificarse", le comentó a Clarín Steven Amstrup vía e-mail.
"Nuestro seguimiento se remonta a más de dos décadas y nunca habíamos observado lo de estos últimos años: tenemos tres ejemplos en Alaska y en Canadá de osos que atacaron y tuvieron comportamientos caníbales con otros integrantes de su grupo. Y también el caso de una mamá que mató a su cría", reveló el investigador.
15/06/06
CLARIN










