Lanzamiento de lujo

Los Pumas junto al gobernador Das Neves y Albaini, y la ballena simbólica.Ayer lanzaron en Puerto Pirámide la temporada de ballenas 2006, con la presencia de Los Pumas. Y aunque no se pudo navegar a causa del viento, hubo mucho color y calor en la apertura oficial de los avistajes. La selección nacional de rugby, encabezada por Agustín Pichot, se prestó a todo. El dato político: Das Neves dijo que se hará el muelle, y que evalúan alternativas al proyecto que la comunidad resiste. En la foto, Los Pumas junto al gobernador Das Neves y Albaini, y la ballena simbólica.

El seleccionado de rugby fue la atracción de la fiesta. No pudieron hacer el avistaje, pero se brindaron a la gente en todo momento "Estoy aquí y siento una increíble energía positiva. Esta es una provincia con unas ganas de hacer cosas y una calidez humana que hace que uno se sienta orgulloso de ser argentino. Les agradezco muchísimo. La estamos pasando muy bien y estamos listos para dar el gran ‘batacazo’ el próximo domingo". La frase de Richard Handley, el manager de Los Pumas, marca el sentimiento que se vivió ayer durante el lanzamiento de la Temporada de Ballenas en Puerto Pirámide: energía y emoción. Fue una fiesta diferente a la de todos los años. La presencia del seleccionado de rugby acaparó la atención y difundió la celebración a todo el país: fue cubierta por canales nacionales (TN, Crónica TV y Canal 9) y se proyectó en vivo para toda la provincia por Chubut TV. Como suele ocurrir en los lanzamientos, año tras año, las grandes ausentes fueron las ballenas. Estuvieron temprano, dando saltos imponentes a pocos metros de la costa. Pero a las 10, cuando comenzó el acto central en salón de bomberos, el viento ya había desatado una intensa marejada; y los cetáceos se escondieron entre el oleaje. Y al mediodía, cuando terminó el festejo, la marea ya estaba baja y el viento soplaba a 25 nudos, lo que imposibilitó el avistaje. De todas formas, poco le dieron importancia al detalle, salvo Los Pumas que habían viajado cien kilómetros con la esperanza de ver de cerca a las ballenas y se quedaron con las ganas. Así y todo, el objetivo promocional se logró: los jugadores se sacaron la foto con una enorme ballena inflable colocada en la playa. Los demás invitados a la fiesta cambiaron sin problemas el avistaje de cetáceos por el avistaje de Pumas: autógrafos, fotos, abrazos, cualquier excusa sirvió para acercarse a los máximos representantes del rugby nacional. Amables y distendidos, los jugadores respondieron a todos. Durante toda la jornada, los números artísticos le pusieron color y calor al evento. Javier Calamaro llegó con un repertorio que combinó el rock con el tango. Hizo un set más bien acústico en el salón de bomberos para Los Pumas, comió con los marisqueros al aire libre, fue a ver lobos marinos y a la tarde hizo una segunda entrada -ya con todos los equipos de su banda- en el centro municipal La Nona. Hubo también gestos políticos, que no pasaron desapercibidos para la población de Pirámide. En el acto central, se firmó el convenio para una obra muy valorada por los pobladores: una red de gas que abastecerá a todas las casas. Y en conferencia de prensa, el gobernador Mario Das Neves anunció que la construcción del embarcadero para los avistajes sigue en pie; aunque se analizarán propuestas alternativas a la del proyecto del año pasado (resistido por la población). Para hoy, está previsto que la selección de rugby de Gales viaje a Pirámide a hacer el avistaje. Aunque el pronóstico meteorológico no es alentador: al cierre de esta edición, todo indicaba que el puerto de los avistajes amanecería nuevamente cerrado por el fuerte viento.

Los Pumas y Javier Calamaro, fiesta aparte

MONARCA. "¡Este es el verdadero rey!", exclamó Agustín Pichot, en la puerta del colectivo, abrazando a Mariano Van Gelderen. "Lo conozco desde que era chiquitito", explicó el Rey de la Ballena. Van Gelderen, en 1968, jugó en la primera del CASI con el padre de Agustín: "Conozco a la mayoría de los padres de estos chicos -recordó con nostalgia-, y además llegué a jugar contra "el gato" Handley". BUENA ONDA. Pichot fue la gran atracción. Todos se le fueron encima: chicos, hombres y -sobre todo- mujeres. Por donde pasó, causó sensación y dejó una estela de suspiros, miradas y comentarios. Firmó autógrafos, se sacó fotos con todos y no escapó a ninguna nota. EMBAJADOR TURISTICO. Precisamente por la simpleza que mostró, todos se quedaron encantados con el capitán de la selección de rugby. Al punto tal, que aceptó ser embajador turístico del Chubut ante el mundo. Se lo propuso el intendente de Pirámide, Alejandro Albaini: "aceptó con gusto -confirmó Albaini- y también está el visto bueno del gobernador". Es probable que la distinción se la otorguen este mismo mes, ya que el jugador se quedará a ver el Mundial en Argentina. Por eso, es muy probable que en unos días vuelva a la Península. MARIO CATADOR. El gobernador Mario Das Neves, antes de entrar al acto, probó la cazuela preparada por "Caco" y "el negro" Ramón -pescadores de la zona-, en una olla gigante. Revolvió los mariscos con una enorme cuchara y los probó: "mmmm, ya está a punto", saboreó. "Y ahora tomesé un vasito de vino, gobernador", le propusieron. "No... ahora tengo que hablar, y sabés lo que puedo llegar a decir...", respondió entre risas. CANTOR I. La apertura del acto estuvo a cargo de Eduardo Montero. Guitarra criolla en mano, acompañado por Ariel Müller en teclados, el cantautor de Pirámide se ganó la ovación de Los Pumas con su tema conservacionista Ballena Franca del Sur. "¡Esto somos nosotros!", dijo el locutor inmediatamente, y comenzó una secuencia de fotos promocionales en pantalla gigante. Las tomas del marinero Ángel Vélez, acostumbrado a tener un trato cotidiano con los animales en su trabajo de avistajes, sobresalieron y emocionaron a todos. Luego se proyectó un video con las imágenes más impactantes de la Vigilia de Las Ballenas. CANTOR II. Guitarra acústica en mano, Javier Calamaro subió a tocar con una remera que decía "Tren de las 16", en homenaje a Pappo. La banda "Los Piratas" lo acompañó con violín y bandoneón; y una base de bajo y percusión. Más allá de algunos problemas de sonido, el resultado fue interesante. TANGUERO. "Rara, como encendida...", entonó Calamaro. "Estamos grabando un disco de tangos -adelantó- y esta canción hermosa me la ponía mi viejo cuando yo estaba en la cuna". GRAN VALOR. "Verás que todo es mentira, verás que nada es amor", cantaba Calamaro. Y cuando llegó el estribillo, le acercó el micrófono al gobernador, que estaba en primera fila. "¡Yiiira!¡Yiiiira!", acompañó Das Neves, con entusiasmo. Lo aplaudieron todos, hasta el diputado radical Fernando Rúa. HASTA LA ULTIMA. Los temas de Calamaro pasaban, el tiempo corría, y el ajustado cronograma Puma se iba de las manos. "Es hora de irnos", advertía el manager Richard Handley a Pichot. Pero el capitán es amigo de Calamaro y no se movió de su asiento hasta que no terminó el espectáculo. LA BALLENA DE UTILERIA. A primera hora de la mañana, se habían observado algunos saltos de ballenas frente a la playa de Pirámide. Incluso una lancha pudo salir a navegar. Cuando terminó el acto, el viento soplaba fuerte y el puerto ya estaba cerrado. Entonces los jugadores fueron a la primera bajada y se sacaron la foto junto a una ballena inflable de utilería, que costó unos 7.000 pesos. RECORRIDA. "¡Vinimos hasta acá para ver una ballena de plástico!", rugieron varios Pumas. "En el viaje de vuelta, pueden pasar por El Doradillo, allí las ballenas se acercan hasta la costa", les propuso el gobernador. Pero los jugadores querían embarcar a toda costa y caminaron toda la playa, para ver si Prefectura los autorizaba. Algunos, llegaron a probarse el chaleco salvavidas. Pero Prefectura se ajustó al reglamento y observó que en ese momento las ráfagas oscilaban entre los 23 y 25 nudos (lo máximo tolerable es 20) y no autorizó el avistaje. Fue una decisión sensata: el mar estaba picado y no hubiera sido una experiencia placentera, más allá del espíritu aventurero de varios jugadores. TRIPA, DE PUNTO. Distendidos al máximo, en su día de descanso, Los Pumas tomaron como blanco de las cargadas a Tripa, el ex Mambrú que llegó para tocar con su nueva banda y para hacer una producción televisiva. Los jugadores le acercaban chicas, le colaban preguntas en las entrevistas... Tripa, en clara desventaja física, soportó estoicamente las chanzas de los rugbiers. Le quedará trabajar en la edición del programa, para tomarse revancha.

09/06/06
EL CHUBUT

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