El acto de botadura del submarino clase Scorpene para la armada de Malasia, que ayer se celebró en los astilleros de Navantia Cartagena, y en el que estuvieron presentes los reyes de ese país asiático, se celebró bajo el más estricto control de seguridad sin que trascendiera ningún tipo de incidente por parte de los cerca de trescientos trabajadores de la empresa que se manifestaban a pocos metros del Muelle de Armamento. Los empleados llevaban pancartas que exigían el desbloqueo de la negociación colectiva, un convenio unificado, un plan industrial y la regulación de la industria auxiliar.
Con esta entrega, que se materializará a finales del próximo año, tras la correspondiente fase de pruebas en el mar, los astilleros de Navantia Cartagena se quedan tan sólo con los trabajos de construcción del casco resistente y el relleno de la cuarta sección de los S-80 encargados por la armada española, ya que gran parte de los trabajados se han tenido que subcontratar a empresas de otros países como Estados Unidos, Holanda e Inglaterra. La entrega del primero de ellos está prevista para el 2012, según anunció el presidente de la empresa naval, Juan Pedro Gómez Jaén.
Con la botadura del segundo Scorpene, explicó el presidente, se abre la puerta a un nuevo contrato para fabricar tres buques anfibios clase Galicia, en cuyo concurso entrará Navantia, en competencia con otras empresas francesas y alemanas. Gómez Jaén deseó que este programa, así como futuros contratos comerciales, «no se vean perjudicados por las continuas manifestaciones de los trabajadores».
La reina fue la madrina
Al acto asistieron el rey de Malasia, Mizan Zainal Abidin y la reina Nur Zahirah, que actuó de madrina del acto. Llegaron acompañados del príncipe heredero, Tengku Mohammed Muaaz, de ocho años de edad. También presenciaron la botadura el director del astillero, Manuel Filgueira, así como el delegado del Gobierno, Rafael González Tovar y la alcaldesa, Pilar Barreiro.
La reina fue la encargada de cortar la cinta que dio paso a la ceremonia de bendición del submarino mediante una oración tradicional de Malasia. El acto, al que asistieron numerosas personalidades del mundo político y militar del país asiático, concluyó con el himno nacional. Tras la celebración, los reyes, acompañados en todo momento por su primogénito y una estricta escolta, visitó el interior de la nave.
El contrato con Malasia preveía la construcción de dos submarinos Scorpene (junio de 2002), entre el consorcio hispano-francés y la marina malasia. En este programa Navantia ha construido las dos popas y DCNS las proas. El primero fue ensamblado en Cherburgo (norte de Francia) donde fue botado en octubre del pasado año y el segundo en Cartagena. Éste tiene 67 metros de eslora, ocho de manga y 5,40 centímetros de calado. «Se trata de uno de los submarinos equipado con tecnología punta y uno de los más modernos del mundo», afirmó Gómez Jaén.
Por último, el presidente de Navantia, reconoció que el contrato con Turquía para la construcción de S-80 definitivamente se ha perdido en favor de una empresa alemana.
09/10/08
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