Mantienen el nivel de consultas, pero la falta de crédito frena las operaciones. La crisis en las plazas europeas y estadounidenses hizo que los constructores decidieran mantener las tarifas de 2008. Igual, pronostican una caída de 30 por ciento.
En la Argentina hay casi 100 astilleros privados que navegan en aguas tempestuosas rumbo a un posible final trágico. La crisis financiera internacional frenó en seco el negocio exportador y, cuando los constructores de embarcaciones quisieron suplantar esa caída con el mercado interno, se encontraron con una plaza muy deprimida.
El mercado local está constituido por fabricantes de lanchas que tienen un costo inicial de u$s 15.000, hasta los que construyen embarcaciones que tienen un valor de mercado arriba de u$s 500.000. Y en todos los casos, 2009 se presentó igual: precios congelados y caída de ventas.
“Este año es terrible, tenemos la crisis internacional, las elecciones y, en nuestro caso, las sequías”, aseguró Gustavo Gantus, del astillero M&E Marine.
Ubicado en Tigre, el establecimiento produce lanchas y semirígidos que tienen un costo aproximado de u$s 22.000. “Estos precios los mantengo desde enero de 2008, y las ventas igual siguen sin levantar”, explicó Gantus. Con dos de sus creaciones amarradas en exposición en la Expo Náutica 09 (finalizó el domingo) en el Yacht Club Puerto Madero, el empresario náutico aseguró que, pese a que mantuvo los precios, los compradores no se sienten incentivados. “Afecta mucho la incertidumbre, porque los fondos están”.
En 2007, M&E Marine vendió entre 35 y 38 embarcaciones. En lo que va de 2009, no llega a las diez lanchas.
Pero se podría suponer que el conflicto de M&E es por su preponderancia en el mercado interno. Sin embargo, los exportadores también están sufriendo una caída en las ventas y debieron congelar los precios.
Tal es el caso del astillero Aqualum S.A., el cual fabrica embarcaciones de envergaduras con costos de u$s 450.000. “Nosotros no escapamos a la generalidad, y menos los astilleros exportadores”, aseguró López Blanco, representante del astillero. “Este tipo de embarcaciones se vende con créditos o leasing, y esa herramienta desapareció en los EE.UU. y Europa, lo que nos significó una caída de 50% en nuestras ventas”, explicó el empresario.
“Los precios los mantenemos, achicamos costos, márgenes de ganancias, y estamos trabajando en base a pedidos pre existentes”, agregó.
Daniel Roblón, esperaba sentado la llegada de clientes. Representante del Astillero Regnicoli, asegura estar pasando un año “muy difícil” con una caída en las ventas respecto a 2008 de 30 por ciento. “Los fabricantes locales debimos congelar los precios porque sino, nos quedábamos sin mercado”, afirmó Roblón. Su astillero construye lanchas que van desde lo u$s 15.000 a los u$s 30.000.
“El los años de recuperación vendíamos 250 lanchas por año, hoy llegaremos a 150, 170”, dijo el constructor naval.
Ahora mientras Puerto Madero luce mástiles y velas por doquier, los vendedores y dueños de astilleros utilizan todas sus armas para convencer a los visitantes sobre las bondades de invertir en una embarcación.
“Achicamos márgenes, absorbemos costos, hacemos lo que sea por vender un barco, estamos con el agua al cuello... este es año para aguantar”, graficó un vendedor.
27/05/09
EL CRONISTA






comentario a la crisis de los astilleros navales