Una red de pequeñas empresas también forman la industria naval

Un informe detectó que, además de los tres grandes astilleros, la ciudad cuenta con más de sesenta firmas especializadas en catorce categorías. Crece el rubro de los astilleros deportivos.

Toda una red de micro, pequeñas y medianas empresas, la mayoría de ellas familiares y emplazadas en los barrios aledaños al Puerto marplatense, abastecen al polo pesquero y a los tres grandes astilleros que están especializados en la industria naval pesada, es decir, en la construcción de embarcaciones tradicionales.

Este entramado de talleres, que integran más de sesenta empresas, acompaña el buen momento que vive la pesca y forman parte de la realidad de la industria naval, ahora un sector pujante de la economía local. En la ciudad, esta actividad representa el 31% de toda la que se desarrolla sobre suelo bonaerense.

Esta conclusión se desprende de un pormenorizado estudio sobre el sector naval de Mar del Plata que realizaron la Cámara de Industria Naval y el Sindicato Argentino de Obreros Navales, con el apoyo de otras instituciones, como la Universidad, los ministerios de Trabajo nacional y de Producción de la provincia de Buenos Aires.

El completo informe, que otorga una radiografía detallada del sector, se realizó en base a encuestas a cuarenta empresas, aunque se identificaron un total de 67 específicas y se supone que están involucradas cerca de 300, entre proveedores y clientes.

"No había información específica del sector en la ciudad -contó Florencia Garrido, gerente de la Cámara de Industria Naval, sobre por qué realizar un estudio de estas características-. La idea es que si nos vamos a poner a trabajar, sepamos dónde estamos y cuáles son los problemas, para poder enfocar en sus necesidades los subsidios que estamos recibiendo".

El área naval cobró nuevo impulso a partir de los lineamientos que trazó el gobierno de Néstor Kirchner, que destacó la importancia estratégica de esta industria, aunque desde la Cámara expresan que ese gesto fue importante pero insuficiente. El sector sufrió los avatares de la desindustrialización en los años menemistas, que significó el cierre de talleres y la expulsión de los obreros calificados.

Rubros específicos

Garrido entendió que los tres astilleros ("Federico Contessi", "Servicios Portuarios Integrados" y "Astilleros Mar del Plata") son sólo "la punta del iceberg": "Hay un montón de empresas de servicios asistiendo al sector que hoy tienen una gran demanda de trabajo", dijo.

El informe detectó que esta red abarca un total de catorce rubros definidos. Entre ellos figuran los de carpintería, desgüace, electricidad, electrónica, motores navales, taller metalúrgico, taller naval, oleohidráulica y neumática, taller de diseño de barcos deportivos, astilleros deportivos, refrigeración, ingeniería naval y taller de reparaciones submarinas, además del rubro de metalmecánica que realizan los astilleros.

Desde hace unos años, cómo se ve, y de la mano de la utilización de los nuevos materiales, comenzaron a desarrollarse los astilleros de embarcaciones deportivas, que se realizan en plástico y que constituyen la industria naval liviana.

"La liviana es la línea deportiva, caracterizada por otros materiales, como los plásticos. Es una industria nueva, que está creciendo de a poco y que tiene mucha demanda a nivel internacional. En Mar del Plata hay tres o cuatro astilleros que trabajan en esto, son pequeñas empresas que han tenido demanda de otros países, además de la local. Se trata de una industria en crecimiento, no está consolidada como la pesada, es nueva, pero tiene mucho futuro", explicó Garrido.

De familia

El estudio también especificó que "el 62,5% de las empresas relevadas son empresas familiares". "Estas prevalecen en rubros como electricidad naval, electrónica, oleohidráulica, neumática, refrigeración y talleres metalúrgicos, mientras que la mitad de los talleres navales también son familiares".

Una de las demandas detectadas se relaciona con la posibilidad de profesionalizar a las estructuras familiares. "Hay una necesidad de que las empresas den el salto competitivo y empiecen a separar las tareas, incluso, se ve una tendencia a incorporar profesionales", explicó la gerente.

En cuanto al destino de los servicios que brindan los talleres de rubros especializados, se encuentran los grandes astilleros. Y en igual medida a las empresas pesqueras. "El 85% de las empresas encuestadas realizó trabajos para embarcaciones pesqueras en el último año", se detalla en el estudio. Este dato no es menor: refleja la dependencia de la industria naval de la pesquera, un hecho que es vivido como "un beneficio y un problema al mismo tiempo", señaló Garrido.

No obstante, dijo que "se evidencia una tendencia a (que la industria naval) escape de la pesca", una situación "algo difícil porque hoy la demanda de este sector está firme. Algunas empresas están diversificando sus metas, pero con la pesca siempre habrá una relación muy cercana", concluyó.

Control de calidad

El nuevo desafío que enfrenta la Cámara de la Industria Naval es la creación de un centro de servicios tecnológicos, proyecto para el que ya se aprobó un subsidio para la compra de equipamiento específico.

"Queremos realizar las mediciones de control de calidad que exigen los certificadores internacionales, ya sea en construcciones como en reparaciones de barcos -contó Garrido-. Estas tecnologías estarán al servicio de las empresas y de la investigación, porque nuestra idea es trabajar en conjunto con la Facultad de Ingeniería".

Datos

En Mar del Plata trabajan cerca de 600 personas en la industria naval, señaló Héctor Veliz, del Sindicato de Obreros Navales. A partir del nuevo convenio colectivo de trabajo, que empezó a regir en marzo de este año, un obrero de esta rama gana, en promedio, entre 1300 a 1400 pesos. Algunos de los oficios son soldador, tornero, electricista, calderero naval y mecánico montador.

04/12/06
LA CAPITAL

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