Venezuela realizará un nuevo encargo de barcos a España para sumarlos a los ocho buques de vigilancia oceánica y litoral (similares a patrulleras) cuya adquisición ya fue confirmada por Caracas y Madrid.
El vicepresidente venezolano, José Vicente Rangel, anticipó esta próxima solicitud en una rueda de prensa en la que aseguró que «sólo la presencia de componentes norteamericanos» en las embarcaciones que se van a encargar dificultaría el acuerdo.
Rangel aludió así a la más que posible ruptura de un contrato para la construcción en España de doce aviones militares, después de que Washington impidiera el uso de piezas de procedencia estadounidense en los aparatos. En la línea de esta decisión, el segundo mandatario venezolano calificó de «insólito» que estados como el español «vean limitada su soberanía por imposición del imperio».
El vicepresidente no precisó el número de buques que entrarán en el futuro encargo -siempre supeditado a la reelección de Hugo Chávez en los comicios del próximo 3 de diciembre- y se limitó a indicar que serán «los que resulten necesarios para el ministerio de Defensa».
El hombre de confianza de Chávez destacó que las relaciones entre su gobierno y el de Zapatero atraviesan por un «momento estelar de intensa actividad económica y comercial». Esta situación, a su juicio contrasta con la de nulo entendimiento que marcó la época de José María Aznar en la presidencia, del que dijo que «tenía una visión de conquistador de las colonias».
Ausencia de Repsol YPF
José Vicente Rangel restó importancia a la ausencia de representantes de la compañía petrolífera Repsol en el acto de colocación de la primera piedra de la gran planta gasífera venezolana, evento al que sí asistió personal de otras petroleras internacionales con intereses en la región y se limitó a recalcar que «las relaciones con todas las compañías españolas son excelentes». - Xurxo Fernández
27/09/06
LA VOZ DE GALICIA










